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Milito hizo dos golazos, le dio la Champions League al Inter y entró en la historia grande


Cuestión de gustos al margen, el poco vistoso pero muy efectivo Inter del portugués José Mourinho es el nuevo campeón de Europa. En la final en el estadio del Real Madrid, el equipo italiano venció 2 a 0 al Bayern Münich con dos golazos del delantero argentino Diego Milito y se consagró como el mejor del Viejo Continente después de 45 años. Además del goleador y la figura excluyente del partido, otros tres argentinos fueron titulares en el campeón: Walter Samuel, Javier Zanetti y Esteban Cambiasso.

En el primer tiempo, el encuentro era parejo, con algunas situaciones de riesgo. Sin embargo, a los 35 minutos llegó la apertura del marcador. Sacó el arquero del conjunto milanés, el brasileño Julio César, la peinó Milito para el holandés Wesley Sneijder, éste se la devolvió con justeza y el ex Racing no perdonó: encaró al arquero, le amagó y al instante definió con una gran categoría. A los siete minutos, el crack argentino le dio una asistencia muy buena a Sneijder, quien falló un mano a mano increíble.

En los primeros minutos del complemento, los dirigidos por el holandés Louis Van Gaal manejaron la pelota y apretaron al Inter de la mano de Arjen Robben, un delantero zurdo y desequilibrante que mostraba una rebeldía y un coraje que casi no aparecía en sus compañeros. Otra vez el campeón de Italia, con el mejor arquero del mundo y dos de los mejores centrales como el brasileño Lucio y Samuel, resistía todos los ataques de los alemanes pero no aprovechaba los contragolpes.

A los 25 minutos, uno de esos contraataques lo comandó el camerunés Samuel Eto´o, quien estuvo más preocupado en la marca que en llegar con peligro al área rival. El ex Barcelona le dio un pase a Milito en tres cuartos de cancha y el goleador se encargó del resto: lo encaró a Van Buyten, enganchó, lo dejó fuera de carrera y definió al segundo palo de manera extraordinaria. La tribuna Nerazzurra en el Santiago Bernabeu deliraba y no era para menos. Aunque faltaban más de 25 minutos para el final, ya se sentían los mejores del continente. Y así fue.

Después de 45 años, el Inter es el campeón de Europa y estará en el Mundial de Clubes en diciembre. Se puede discutir el estilo de juego que le impone Mourinho, pero eliminó a rivales muy importantes para llegar a la celebración. En el camino quedaron el Chelsea (campeón inglés), el Barcelona (ganador de todo en 2009 y vencedor en las últimas dos Ligas españolas) y el Bayern Münich, el club más grande de Alemania y campeón local en esta temporada.

Un párrafo especial se merecen todos los argentinos campeones. Zanetti cumplió 700 cotejos con la camiseta azul y negra en la final, juega hace 15 años en la institución, es el capitán hace ocho años y un verdadero emblema. Samuel y Cambiasso tuvieron la firmeza y la ubicación de siempre y contribuyeron a la gran labor defensiva del Nerazzurro. Sin embargo, quien más se destacó en el encuentro decisivo y en toda la temporada fue Diego Milito. El punta de la Selección Argentina anotó cuatro goles claves para la Triple Corona: le marcó uno a la Roma en la final de la Copa Italia, uno al Siena en el triunfo que le dio el campeonato local y dos en la final al Bayern.

A menos de 20 días del Mundial, el ex Racing, Genoa y Zaragoza llega en el mejor momento de su carrera y será muy difícil para Diego Maradona dejarlo en el banco de suplentes. "Diegol" ya es ídolo de los Tifosi, quienes hasta le dedicaron una canción. En fin, la Champions League obtenida en 1965 ya es historia y los hinchas del Inter pueden festejar con la "Orejona" nuevamente. Claro, esta vez, en la televisión no se la ve en blanco y negro. Está teñida de negra y azul...

Gracias al gol de Messi, el Barcelona venció a Estudiantes y es el campeón del mundo

Estudiantes de La Plata estuvo a sólo tres minutos de la hazaña, de ganarle al mejor equipo de todos y ser campeón del mundo. Pero, esta vez, la suerte estuvo del lado del que más la buscó: el Barcelona dominó ampliamente en el segundo tiempo, lo acorraló al Pincha contra su arco y le empató a los 43 del segundo tiempo con gol de Pedro, un juvenil de las Inferiores del club que entró en el segundo tiempo en reemplazo de Thierry Henry. Estudiantes, que se había puesto en ventaja a través de un cabezazo de Mauro Boselli a los 37 del primer tiempo, se quedó sin piernas en el alargue, abrumado por el buen juego del equipo catalán, ese que no había aparecido en la primera etapa por culpa de la buena presión del conjunto de Alejandro Sabella.


Los 30 minutos suplementarios siguieron con la tendencia de los 45 anteriores, con el Barsa teniendo el balón y los de La Plata intentando que todo se defina en los penales. Por si le hiciera falta para demostrar por qué es el mejor futbolista del planeta, Lionel Messi, que no había tenido un buen partido, apareció en posición de "9" tras un centro del brasileño Daniel Alves, impactó la pelota con el pecho, sentenció la historia y le dio a su club el primer título Intercontinental de su rica historia, aunque ahora se lo denomine Mundial de Clubes.

Sin dudas que fue muy meritorio lo del equipo argentino en los primeros 45 minutos, cuando supo contrarrestar el manejo de pelota habitual del Barcelona, le cortó los circuitos de juego en el mediocampo y se fue al descanso en ventaja con un cabezazo formidable de Boselli que, como buen goleador, aprovechó la única clara que tuvo en todo el partido, exactamente lo que se debe hacer cuando enfrente hay un rival tan poderoso, con tanta jerarquía individual y colectiva. Desde el arquero Damián Albil -en un nivel muy alto- hasta Boselli, todos se sacrificaron, lucharon y tuvieron su premio con el 1 a 0 parcial.

Ya en la segunda parte, el conjunto de Joseph Guardiola volvió a ser ese equipo tan temible que no había aparecido hasta allí. Manejó la pelota como lo suele hacer en todas las canchas, sustentado en la levantada de Xavi Hernández, quien había estado un poco impreciso en el primer tiempo, raro en uno de los mejores mediocampistas del planeta. A partir de allí, más el ingreso decisivo de Pedro por un intrascendente Henry y la entrada de otro joven de la cantera, Jeffren, apretó al Pincha contra Albil y dominó claramente el encuentro, aunque recién encontró la merecida igualdad en forma agónica, con un preciso frentazo de "Pedrito" por encima de la cabeza del arquero.

El crack rosarino, Lionel Messi, sentenció la final en el segundo tiempo del alargue y fue otra vez la tapa de todos los diarios deportivos del mundo, que se deshacen en elogios para el zurdo y para todo el Barsa en general. No es para menos, los catalanes se quedaron con todo lo que jugaron en este 2009: Liga Española, Champions League, Copa del Rey, Supercopa Europea, Supercopa Española y Mundial de Clubes. En tanto que el diez de la Selección Argentina, con apenas 22 años, ya cuenta con doce títulos: dos en la Selección Argentina (Mundial sub 20 en 2005 y medalla de oro olímpica en 2008, siendo la figura de ambos torneos) y diez en el blaugrana.

De cualquier manera, es digno de aplauso el gran trabajo de Estudiantes, que es el mejor equipo argentino en el último lustro y, a partir de hoy, el segundo mejor del mundo. Estuvo a punto de vencer a uno de los mejores conjuntos de la historia del fútbol mundial, con una desventaja enorme desde el presupuesto y, por supuesto, desde la jerarquía individual. Los hombres de Sabella ya habían demostrado que no se rinden nunca cuando ganaron la Copa Libertadores contra el Cruzeiro de Brasil en el estadio Mineirao, con 60 mil personas en contra, y se convirtieron en los mejores de América luego de 39 años.

Lo cierto, más allá del resultado final, es que, en este 2009, ambos ya pasaron a la historia del fútbol mundial. El Pincha, por ser campeón de su continente y por darle batalla a este imparable e histórico Barcelona, al que estuvo a sólo tres minutos de derrotar. Los de Guardiola, por ganar seis campeonatos en un año, por poner a tantos jugadores surgidos de la "cantera", por ser el mejor del mundo y, especialmente, por desplegar un fútbol exquisito y pocas veces visto que fascina a propios y extraños.