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Cappa, un personaje en todo sentido


Dueño de un discurso fácil de entender, entretenido y lindo para escuchar y digno de ser leído, Ángel Cappa suele mostrar dos caras. El entrenador de River, a la hora de las palabras, deja bien en claro su pensamiento sobre el fútbol en general y sobre su equipo en particular. Prioriza el juego por abajo, la salida por los laterales y el toque de pelota constante, sin tirar pelotazos. Claro, a la hora de llevarlo al campo de juego no es tan sencillo y es lo que le sucede actualmente a River, que no juega bien ni mucho menos. En realidad, casi ningún equipo lo hace en el fútbol argentino pese a que, de a ratos, lo logren el líder Estudiantes, el escolta Vélez y el sorprendente Godoy Cruz.


Las dos caras de Cappa tienen que ver con lo que muestra detrás de la línea de cal cuando, casi siempre parado y nervioso, observa cómo rinde el equipo que dirige y, muchas veces, insulta desaforadamente. En algunas ocasiones, los destinatarios son los árbitros, los plateístas del rival, los alcanzapelotas y demás. El bahiense de 64 años no tuvo una trayectoria destacada en sus tiempos de mediocampista central de los dos clubes más importantes de su ciudad natal: Olimpo y Villa Mitre, por el cual simpatiza.


Sin embargo, trazando un paralelo con su carrera como jugador, su currículum fuera de los límites del campo de juego es mucho más importante: como ayudante de campo, acompañó a César Luis Menotti en la Selección Argentina durante el Mundial de España 1982 y más tarde en el Barcelona de ese país, donde conquistaron la Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa española.


Una vez que abandonó a Menotti y se decidió a ser entrenador, dirigió dos veces a Banfield: fue subcampeón en la B Nacional y luego, en Primera, tomó un equipo en una posición muy complicada que provocó el descenso, en la temporada 1987/1988. Después, su carrera continuó otra vez al lado de Menotti, en Peñarol de Uruguay en 1990, donde no les fue bien, y más tarde fue también ayudante de campo de Jorge Valdano, primero en el Tenerife y, luego de arruinarles dos Ligas consecutivas al Real Madrid, fueron contratados por la institución Merengue, donde ganaron la Liga española.


Más tarde sí se decidió finalmente por seguir como entrenador y estuvo en Las Palmas de España, Racing, Atlante de México y nuevamente en el Tenerife, en Segunda División. En 2002, ganó el primer título como técnico, cuando obtuvo el Apertura peruano dirigiendo a Universitario. Más tarde tuvo otra etapa en Racing, de donde se fue por malos resultados, y llegó al Sundowns de Sudáfrica, donde consiguió la Charity Cup, segundo y último logro como DT.


Sin embargo, su pico de popularidad, para bien y para mal, se dio en 2009. En una decisión polémica y cuestionada por muchos en ese entonces, el presidente de Huracán, Carlos Babington, lo designó para dirigir al conjunto de Parque Patricios, muy complicado con el promedio del descenso y sin un gran plantel. Sin embargo, una vez terminado el Apertura 2008, en el que dirigió los últimos encuentros, el juego del equipo en el Clausura 2009 enamoró a propios y extraños, ya que era casi unánime la simpatía del futbolero neutral por ese Huracán, apodado el del "Tiki Tiki" por el juego vistoso que desplegó en muchos partidos.


En ese campeonato, el Quemero llegó primero a la fecha final con dos puntos de ventaja sobre Vélez, su rival en la última jornada, en Liniers. Allí, después del ya famoso gol de Maximiliano Moralez que definió el torneo a favor del Fortín, su frase "cagones de mierda" hacia los alcanzapelotas del local -por hacer tiempo- quedará en el recuerdo. A causa de esas palabras y de sus críticas hacia Gabriel Brazenas, el árbitro de aquel partido que no cobró un foul previo al tanto decisivo de Moralez, sumado a su nerviosismo actual, en una situación muy difícil en River, una gran cantidad de gente se puso en contra del bahiense, tildándolo de "vendehumo" por tener un discurso pacífico en cuanto al fútbol, pero demostrar lo contrario en los estadios, insultando en casi todos los encuentros.


Algunos de los que lo aman sostienen que es muy bueno para el fútbol argentino que haya entrenadores como Cappa, con una filosofía definida y una variedad de recursos dialécticos no habituales. Otros, los que no lo pueden ni ver, opinan que "nunca ganó nada así que no puede hablar" y lo acusan de soberbio y de mentiroso. Como sea, de un lado o de otro, Cappa es un personaje en todo sentido, dentro y fuera de la cancha. Y seguramente seguirá entregando capítulos de su historia futbolera día a día.

Otra vez, Argentina falló en el partido clave y se fue del Mundial con un 0 - 4 contundente


No había jugado bien Argentina contra México. Los tres goles de aquel partido por los octavos de final habían sido gracias a situaciones fortuitas, no en base a buenas jugadas colectivas. Sin embargo, el cuerpo técnico, con Diego Maradona a la cabeza, se dejó engañar por la victoria y decidió repetir el equipo frente a Alemania por los cuartos de final. Pero claro, Alemania no es México y quedó más que demostrado...

Con Maximiliano Rodríguez y Ángel Di María - ambos con un flojísimo Mundial- como volantes por los costados, la Albiceleste careció de marca y lo dejó a Javier Mascherano demasiado solo en esa función clave. Si bien los teutones se vieron favorecidos por el gol del crack Thomas Müller a los dos minutos producto de una pelota parada, luego siguió manejando la pelota por un buen tiempo. Igualmente, en los últimos quince minutos de la primera etapa y en los primeros quince de la segunda, Argentina lo apretó pero sin profundidad. Con intentos desprolijos y varios remates de media distancia, trató de igualar un encuentro muy esquivo desde el comienzo. Como no lo logró, el tricampeón mundial dio una lección de cómo se maneja el contraataque y lo difinió de esa manera, a través de Miroslav Klose -dos veces- y de Arne Friedrich.

Con un Lionel Messi demasiado lejos del arco contrario -otro error del entrenador- y jugando más de enganche que de delantero, el conjunto de Maradona no tuvo ese aporte picante del crack del Barcelona en los últimos 30 metros. De cualquier manera, se esperaba mucho más del rosarino en los cuartos de final, pero no es el único culpable. No tuvo ese equipo atrás que lo respaldara, no jugó donde más lastima y careció de jugadores que le armaran sociedades, como en su club, para poder brillar a pleno.

Además de los ya mencionados Rodríguez y Di María, hubo otros jugadores que hicieron una Copa del Mundo bastante pobre. Por ejemplo, Martín Demichelis y Nicolás Otamendi -especialmente contra Alemania- no estuvieron a la altura de las circunstancias. Nadie discute que ambos son grandes jugadores, pero se los notó imprecisos y lentos en el cotejo que marcó la despedida. Quizás todos ellos más Jonás Gutiérrez fueron los de más bajo nivel, pero tampoco se les puede caer con todo.

Hubo varias fallas, y de las importantes, en la Selección los últimos cuatro años: el proceso de Alfio Basile como técnico terminó en escándalo, Julio Grondona no quiso que el requerido Oscar Ruggeri sea ayudante de campo de Maradona, hubo muchísimas discusiones y peleas entre el mismo Diego, Carlos Bilardo, Humberto Grondona, Alfio Basile hijo, Jorge Ribolzi y demás, cambio de entrenador en medio de unas Eliminatorias pésimas con ambos, fuertes cruces de Maradona con la prensa post clasificación en Montevideo, discutible y polémica confección de la lista de los 23 jugadores que fueron a Sudáfrica...

Es probable que todo eso no haya sido un factor decisivo a la hora de perder 4 a 0 contra Alemania, pero sin dudas que no suma para nada. Al contrario, resta y desvía objetivos. Algo similar a lo que sucedió en la previa a la final de la Copa Davis de tenis contra España en Mar del Plata. ¿Resultado? También derrota cómoda. ¿Será casualidad? Lo cierto es que el "puterío" previo aleja las chances de llegar al objetivo. Así, Argentina redondeó otra Copa del Mundo discreta y deberá esperar cuatro años más, hasta Brasil 2014, para intentar llevarse el título por tercera vez. Una verdadera lástima por la enorme ilusión que había generado en toda su gente.

Los otros cuartos de final concluyeron de las siguiente manera:

Uruguay 1 (Diego Forlán) - Ghana 1 (Sulley Muntari). Ganó Uruguay 4 a 2 en los penales.
Holanda 2 (Wesley Sneijder -2-) - Brasil 1 (Robinho).
España 1 (David Villa) - Paraguay 0.

Con los horarios de Argentina, las semifinales se jugarán así:

URUGUAY - HOLANDA
Martes 6 de julio - 15:30 - Ciudad del Cabo.

ESPAÑA - ALEMANIA
Miércoles 7 de julio - 15:30 - Durban.

La España del tiki tiki ya está en los cuartos de final... ¿y ahora quién la frena?

Juego asociado, toques, posesión casi continua de la pelota, dominio sobre el contrario, imposición del juego más conveniente, algunos lujos, varias llegadas al arco rival por partido. La España dirigida por Vicente Del Bosque tiene todo lo que a cualquier equipo de fútbol le gustaría tener, pero que muy pocos consiguen. Derrotó 1 a 0 a Portugal con el gol de David Villa y ya está entre los ocho mejores equipos del mundo. Después de tropezar en el debut, donde cayó 1 a 0 contra Suiza en un verdadero milagro futbolístico, el campeón de Europa es, junto a Argentina, Brasil y Holanda, uno de los que mejor juego desplegó hasta aquí en Sudáfrica.

Más allá de algunas críticas que recibe porque algunos dicen que juega al "fútbol sin arcos", el conjunto español sigue llevando un apodo que, en realidad, tiene muy poco que ver con su actualidad pero que sí se relaciona mucho con su pasado. "La Furia" se le suele decir, aunque de eso ya le queda poco y ahora privilegia el hecho de imponerse al rival desde el manejo del balón y no desde la fuerza que, por lo visto, mucho resultado no le dio porque nunca superó los cuartos de final en un Mundial. Ahora intentará sacarse ese estigma de encima cuando enfrente en esa instancia a Paraguay, que derrotó a Japón por penales luego de igualar sin goles y se metió entre los ocho mejores por primera vez en su historia.

A continuación, los resultados de los octavos de final:

Uruguay 2 (Luis Suárez -2-) - Corea del Sur 1 (Lee Chung Yong).
Ghana 2 (Prince Boateng y Asamoah Gyan) - Estados Unidos 1 (Landon Donovan de penal).
Argentina 3 (Carlos Tevez -2- y Gonzalo Higuaín) - México 1 (Javier Hernández).
Alemania 4 (Thomas Müller -2-, Lukas Podolski, Miroslav Klose) - Inglaterra 1 (Matthew Upson).
Brasil 3 (Juan, Luis Fabiano, Robinho) - Chile 0.
Holanda 2 (Arjen Robben, Wesley Sneijder) - Eslovaquia 1 (Robert Vittek de penal).
Paraguay 0 - Japón 0 (ganó Paraguay 5-3 en los penales).
España 1 (David Villa) - Portugal 0.

Los cuartos de final, con los horarios de Argentina:

BRASIL - HOLANDA
Viernes 2 de julio - 11 hs. - Puerto Elizabeth.

URUGUAY - GHANA
Viernes 2 de julio - 15:30 hs. - Johannesburgo.

ARGENTINA - ALEMANIA
Sábado 3 de julio - 11 hs. - Ciudad del Cabo.

ESPAÑA - PARAGUAY
Sábado 3 de julio - 15:30 hs. - Johannesburgo.

Argentina no jugó bien, pero está entre las ocho mejores del mundo y su ilusión se agiganta


Muchos aspectos para analizar dejó la victoria de Argentina 3 a 1 sobre México en los octavos de final de este Mundial de Sudáfrica. En los primeros 20 minutos, el equipo de Diego Maradona arrancó impreciso, como desconcertado contra un rival que salió a jugarle de igual a igual y que, incluso, lo hizo pasar un par de sustos en ese lapso, especialmente con dos tiros de afuera del área de Carlos Salcido y de Andrés Guardado que salieron muy cerca del arco de Sergio Romero (es más, el primer remate dio en el travesaño).

A partir del gol en clarísima posición adelantada de Carlos Tevez a los 25 minutos, el equipo se tranquilizó al mismo tiempo que los mexicanos se desesperaron. En ese instante de desconcentración del Tri por el increíble gol que le habían cobrado a la Albiceleste, Gonzalo Higuaín aprovechó un horror defensivo del conjunto de Javier Aguirre y estampó el 2 a 0, en una definición muy similar a la que hizo en un River 3 - Boca 1 en el Monumental.

El complemento fue, sin dudas, lo peor de Argentina en esta Copa del Mundo. Más allá de la estupenda definición de Tevez desde afuera del área que le dio el 3 a 0 a los seis minutos, el bicamepón mundial se retrasó demasiado y le dejó el campo y la pelota al rival, que llegó al descuento a través de un gran gesto técnico y mejor disparo de Javier Hernández, un joven muy interesante y con muchísimo futuro.

Para vencer a Alemania en cuartos de final el sábado a las 11, hora argentina, y meterse entre los cuatro mejores del mundo después de 20 años, el equipo de Maradona deberá mejorar mucho. Con cuatro centrales en el fondo gana seguridad defensiva pero sigue teniendo flojas actuaciones Martín Demichelis. Quizás la única explicación para que el primer marcador central conserve su lugar entre los 11 sea que conoce perfectamente los movimientos de los alemanes, a quienes enfrenta todos los fines de semana en la Bundesliga.

El resto de la defensa, con un Nicolás Otamendi en un nivel muy alto como lateral por derecha, más la presencia de Nicolás Burdisso como segundo marcador central y Gabriel Heinze como lateral izquierdo, tiene un rendimiento bueno y parece inamovible, más allá de la recuperación física de Walter Samuel. Los tres delanteros también van a mantener sus lugares, excepto que haya alguna lesión. Contra México, los goles de la figura de la cancha, Tevez, más la impecable definición de Higuaín hacen que Diego no tenga que cambiar. El que no tuvo un gran encuentro fue Lionel Messi, demasiado tirado atrás y con apenas chispazos de su talento. Por ahora alcanza, pero se lo vio muy fastidioso y lejos del balón en el segundo tiempo.

El sector que más preocupa de cara al cotejo contra Alemania es el mediocampo. El único de esa zona que está jugando muy bien es el capitán Javier Mascherano. En los costados, con Maximiliano Rodríguez y Ángel Dí María intrascendentes, Maradona debería hacer modificaciones. Ni el ex Newell´s ni el ex Rosario Central aportaron demasiado en ningún aspecto y sus presencias como titulares contra los teutones están en duda. En el banco esperan su oportunidad Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez. No debiera extrañar que ambos jueguen de arranque el sábado en Ciudad del Cabo, donde la Selección de Diego intentará tomarse revancha del que, de local y en la misma instancia, fue el verdugo en el último Mundial.

Argentina ya está en los octavos de final y la película de Palermo parece no tener fin


Le hizo un gol "en mulettas" a River para eliminarlo de la Copa Libertadores en un Superclásico después de seis meses inactivo por una rotura de ligamentos, se le cayó un cartel de publicidad en la rodilla y otra vez sufrió la misma lesión, le convirtió dos goles al Real Madrid y le dio otra Copa Intercontinental a Boca, marcó un tanto de mitad de cancha con el pie y otro desde esa distancia ¡con la cabeza!, metió un penal pateado con las dos piernas al mismo tiempo, anotó dos goles apenas días después de que uno de sus hijos quedara a las puertas de un nacimiento que nunca llegó y lloró esa tarde en pleno partido, se metió en la historia grande del fútbol argentino a nivel clubes, superando a Francisco Varallo como máximo goleador en la historia de Boca. Todo eso no es una película, es una realidad en la carrera de Martín Palermo. Pero hay más...

Vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, erró tres penales el mismo partido en la Copa América. Hace poco, en octubre del año pasado, hizo el gol de la clasificación del equipo de Diego Maradona agónicamente, bajo la lluvia que caía en el Monumental, en posición adelantada. Ahora, como si todo lo anterior fuera poco, debutó en un Mundial con 36 años y 277 días y diez minutos le alcanzaron para darle un nuevo pase a la red y quedar en la historia otra vez: es el debutante más veterano en un Mundial, el goleador más viejo de su Seleccionado en la historia en la Copa del Mundo (superó a su ahora DT) y, además, es el primer jugador de Boca que anota en el campeonato más importante desde que Mario Evaristo lo hiciera en Uruguay 1930.

Es verdaderamente de ficción la trayectoria de Palermo, quien liquidó el encuentro en el que Argentina venció 2 a 0 a Grecia, con el otro gol marcado por Martín Demichelis. Así, la Albiceleste pasó a los octavos de final, donde enfrentará otra vez a México, idéntico rival al que derrotó en la Copa del Mundo anterior, en la misma instancia. El equipo de Maradona fue muy superior a un oponente flojísimo, a pesar de que recién abrió el marcador a quince minutos del final, a través de una pelota parada, situación gracias a la que empezó en ventaja en todos los encuentros de la primera ronda.

Sin demasiados sustos, el equipo con siete suplentes que puso el entrenador contra los helénicos ganó merecidamente y, de paso, les dio descanso a los habituales titulares. Con Mario Bolatti, Clemente Rodríguez y Nicolás Burdisso como los más destacados, más una última media hora muy buena de Lionel Messi, que aprovechó en ese momento el desgaste de sus marcadores que lo maltrataron siempre y remató al arco en la previa al gol de Palermo, el bicampeón mundial ya piensa en lo que viene. Por ahora, está nuevamente entre los 16 mejores del planeta y chocará contra México el domingo a las 15:30, hora argentina, en Johannesburgo, en busca del pasaje a los cuartos de final.

Si es por la lógica, la Albiceleste está dos goles arriba de los aztecas y no debería tener mayores problemas, pero esto es fútbol. Y no siempre, en este deporte, dos más dos es cuatro. En Alemania, Maximiliano Rodríguez clavó aquel zurdazo, en el alargue, que lo clasificó al conjunto de José Pekerman a los cuartos. Ahora, de la mano de Maradona desde el banco y de Messi dentro de la cancha, Argentina aspira a que haya otra victoria frente a los mexicanos. Claro, con un desenlace diferente en el torneo que tenga sólo tres palabras: campeón del mundo.

Argentina aplastó 4 a 1 a Corea del Sur y, hasta ahora, es el mejor equipo del Mundial


Goles, lujos, gambetas, toque asociado. En definitiva, fútbol. Eso es lo que desplegó Argentina en la goleada 4 a 1 contra Corea del Sur en el segundo partido de la primera fase, en un grupo B que lo tiene como único líder. Gracias a los tres tantos de Gonzalo Higuaín y a uno en contra de Chu Young Park, el equipo de Diego Maradona se llevó los tres puntos que casi lo clasifican a los octavos de final, excepto que ocurra un milagro futbolístico en la tercera jornada. El descuento de los asiáticos fue sobre el final del primer tiempo, gracias a un error de Martín Demichelis en defensa, aprovechado por Chung Yong Lee, quien le dio el 1-2 a su Selección.

En el segundo tiempo, Corea no tuvo ideas para ir a buscar el empate y el bicampeón mundial aprovechó un muy buen ingreso de Sergio Agüero a 15 minutos del final para liquidar el partido. Más allá de que dominó ampliamente el trámite y de que la diferencia de tres goles fue justa, la albiceleste sigue teniendo aspectos para corregir. La posición de Jonás Gutiérrez como lateral derecho no termina de cerrar y el equipo sigue teniendo algunas dudas por ese sector. Por ahora no se notan demasiado porque hay rivales flojísimos en la ronda inicial, pero en los cruces mano a mano a partir de octavos de final pueden costarle caro. Además del error-horror de Demichelis en el gol de los surcoreanos, el defensor del Bayern Münich volvió a mostrar un bajo nivel. La correcta entrada de Nicolás Burdisso abre una duda para el entrenador en el puesto de primer marcador central.

El problema para Diego es que se lesionó Walter Samuel y entonces Burdisso iría de segundo central en reemplazo del hombre del Inter, quien tiene una contractura que, en principio, no le impediría jugar en el casi seguro cruce de octavos de final que, por ahora, sería contra México. Obviamente, al Muro no lo van a arriesgar frente a Grecia, en el último cotejo de la primera rueda. Además, tanto Sergio Romero como Gabriel Heinze siguen muy firmes, el primero desde el arco y el segundo desde el lateral izquierdo. Con respecto al debut frente a Nigeria, levantaron un poco el nivel Gutiérrez y Ángel Di María. Igualmente, ninguno de los dos hizo un gran partido. Quizás la entrada de Maximiliano Rodríguez aportó mucho para la mejora de Jonás, ya que le dio ese ida y vuelta por la derecha que Juan Sebastián Verón no siente. Por eso, quedan dudas acerca de quién será el volante por la derecha contra Grecia. Como número "5" clásico, Javier Mascherano hizo lo de siempre: corrió mucho, quitó y les entregó la pelota "limpia" a sus compañeros.

Adelante, los tres estuvieron muy afilados. Además de la tripleta de un muy preciso Higuaín, Lionel Messi mostró los destellos habituales y participó en los cuatro goles argentinos, jugando más de enganche que de delantero para abastecer al punta del Real Madrid. Otra vez, Carlos Tevez jugó bien, se tiró atrás cuando el equipo lo necesitó y tuvo un par de situaciones que no supo aprovechar. El ex delantero de Boca sigue con un muy pobre promedio de gol en su Selección pero contra Corea jugó un muy buen encuentro y, una vez más, fue muy solidario con sus compañeros a la hora del sacrificio. De cualquier manera, ¿está bien que un delantero de raza como Tevez marque más de lo que juegue? ¿O sería más productivo en los últimos metros, como lo hizo en Boca y en el Corinthians de Brasil, donde se cansó de hacer goles jugando más arriba?

En fin, Argentina volvió a ser Argentina. Con un equipo muy ofensivo, con un juego vistoso y llegadas importantes al arco rival, con goles muy lindos como el último y, por qué no, con algunos desacoples en defensa típicos de un conjunto que va mucho al ataque y suele desordenarse atrás. Con todo eso más el mejor jugador del mundo afilado, Messi, el equipo de Maradona sueña con levantar la Copa del Mundo por tercera vez en su riquísima historia. ¿Podrá? Debe ajustar algunos detalles defensivos, pero la base está. Por lo pronto, la tercera escala hacia la gloria se llama Grecia.

Además del triunfo en el debut, Argentina tiene otro motivo para ilusionarse: apareció Messi


Picante, desequilibrante, atrevido, gambeteador, participativo, influyente, decisivo en el juego. Así se lo vio a Lionel Messi en el debut de Argentina en el Mundial de Sudáfrica, parecido a lo que hace en el Barcelona. El mejor jugador del mundo hizo de todo aunque le faltó lo más importante: concretar las cuatro situaciones de gol que tuvo. Un detalle no menor, especialmente cuando enfrente haya rivales mucho más fuertes que esta débil Nigeria. Lo que no lograron Messi ni Gonzalo Higuaín -que tuvo tres clarísimas y las falló-, sí lo hizo Gabriel Heinze, quien con un cabezazo espectacular tras un centro preciso de Juan Sebastián Verón en un corner desde la derecha, puso el 1 a 0 definitivo cuando sólo iban seis minutos del primer tiempo.

Como indicaba la lógica, por la categoría de los jugadores, el equipo de Diego Maradona fue claramente superior a los africanos, aunque terminó sufriendo por la impericia de los delanteros a la hora de la concreción. A la misma altura de la importancia de los tres puntos en el primer partido estuvo la brillante actuación de Messi, que jugó su mejor partido con la camiseta argentina. Fue el eje de todas las jugadas de peligro de la Albiceleste, que fueron no menos de diez. Con gambetas increíbles, buenas asistencias y remates de media distancia hizo lucir al arquero Vincent Enyeama, la gran figura del encuentro.

Más allá de la justicia de una victoria que tendría que haber sido más holgada y sin sufrimiento, quedan varios aspectos a mejorar. No se entienden muy bien las posiciones de Jonás Gutiérrez y de Ángel Di María, los dos encargados de hacer ese incansable ida y vuelta por los costados. El jugador del Nwecastle inglés debe cubrir una exagerada cantidad de metros por la banda derecha y en algunas jugadas de ataque de los africanos fue superado por su sector. Quedó a mitad de camino varias veces y eso podría haber complicado seriamente al equipo. Por el lateral izquierdo, Di María está obligado a correr y a marcar demasiado y se pierde en esa función, dado que las enormes condiciones técnicas del zurdo son casi inútiles si se ocupa más de marcar que de llegar vacío al arco rival.

Con ese déficit por los laterales, muchas veces el bicampeón mundial se vio desbordado por un equipo bastante flojo. Igualmente, el arquero Sergio Romero no tuvo demasiado trabajo, aunque se lo notó muy seguro en sus pocas intervenciones. En el fondo, el mejor fue Heinze que, además del gol, mostró firmeza en su posición de lateral izquierdo. Walter Samuel también tuvo un encuentro impecable, excepto por una pelota que perdió en forma insólita a la salida y que casi cuesta un gol de Nigeria en el amanecer del partido. El de tarea más pobre del fondo fue Martín Demichelis, quien salió a cortar a destiempo tres o cuatro veces y no brindó la seguridad habitual en él.

El doble cinco de Javier Mascherano y Verón estuvo correcto, aunque el hombre del Liverpool jugó mejor que el de Estudiantes, quien estuvo impreciso en algunos pases fáciles que no suele errar. En cambio, el capitán fue, después de Messi, el mejor futbolista del conjunto de Maradona, cortando y distribuyendo correctamente en el centro de la cancha. La actuación del otro delantero, Carlos Tevez, fue aceptable. Si bien no tuvo chances claras de gol, se tiró más atrás y colaboró con los mediocampistas en la marca, además de dar dos buenas asistencias que Higuaín ni Messi supieron aprovechar.

En síntesis, el trabajo argentino fue aceptable para ser un debut en una Copa del Mundo, a la que clasificó jugando bastante mal. A partir de ahora, habrá que corregir varios temas ya destacados, pero siempre es mucho más fácil hacerlo con los tres puntos en el bolsillo. En su segundo cotejo, Argentina enfrentará a Corea del Sur el jueves a las 8:30, hora argentina. Con Demichelis un poco más firme, con con un trabajo más aceitado en los costados, con un Verón -que está en duda por una mialgia- más preciso, con Higuaín más fino en los últimos metros y, especialmente, con un Messi tan brillante como el del compromiso inicial, todos los futboleros albicelestes pueden soñar tranquilos con un hermoso dejavú de Maradona levantando la Copa como en 1986. Sólo resta esperar a que los días y a que los encuentros pasen...

Además, los otros partidos de la primera fase terminaron así:

Grupo A: Sudáfrica 1 (Siphiwe Tshabalala) - México 1 (Rafael Márquez); Francia 0 - Uruguay 0.
Grupo B: Corea del Sur 2 (Lee Jung Soo y Park Ji Sung) - Grecia 0.
Grupo C: Inglaterra 1 (Steven Gerrard) - Estados Unidos 1 (Clint Dempsey); Eslovenia 1 (Robert Koren) - Argelia 0.
Grupo D: Alemania 4 (Lukas Podolski, Miroslav Klose, Thomas Müller y Cacau) - Australia 0; Ghana 1 (Asamoah Gyan de penal) - Serbia 0.

En la previa del Mundial, España y Brasil son los máximos favoritos


Siempre, antes de una competición muy importante, hay algunos equipos (en este caso, Selecciones) que son, en teoría, superiores a otros y, por lo tanto, tienen más chances de quedarse con el título. Apenas tres días antes del comienzo del Mundial de Sudáfrica, España y Brasil son los candidatos principales para levantar la Copa del Mundo el domingo 11 de julio.

Los españoles, campeones de Europa hace dos años, son los que mejor están jugando, ganaron los diez partidos que jugaron en Eliminatorias y tienen el mejor mediocampo del mundo. Con Xavi Hernández, Xabi Alonso, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta, Sergio Busquets y David Silva en ese sector de la cancha, el entrenador Vicente Del Bosque tiene muchísimas variantes de jerarquía, en las que también están incluidos Mata, Jesús Navas y Javi Martínez, aunque algo lejos del estrellato de los anteriores.

Con un nivel de juego notable y dos delanteros muy importantes como Fernando Torres -que no llega diez puntos físicamente- y David Villa, más la impresionante aparición del joven del Barcelona, Pedro Rodríguez, los ibéricos tienen una presión extra que les puede ser muy perjudicial: en los Mundiales siempre prometen pero nunca superaron los cuartos de final. Si bien este equipo es el mejor de la historia española, tendrá que superar esos miedos escénicos históricos, como ya lo hizo en la Eurocopa 2008. El equipo base de Del Bosque es: Iker Casillas; Sergio Ramos, Gerard Piqué, Carles Puyol, Joan Capdevila; Andrés Iniesta, Xabi Alonso, Xavi Hernández, David Silva; David Villa y Fernando Torres.

Apenas debajo de España en los pronósticos aparece el pentacampeón mundial, Brasil. El conjunto dirigido por Carlos Dunga viene de ganar la Copa América 2007 y la Copa Confederaciones 2009. Pese a esos logros, el entrenador es resistido por una parte de la prensa y de la gente brasileña porque no se identifica con el estilo de juego histórico del Scratch. Amante de un sistema defensivo sólido, el técnico sabe que tiene jugadores de sobra para lograrlo. Tiene dentro de sus 23 convocados al mejor arquero del mundo, Julio César, dos laterales derechos de lo mejor del planeta como Maicon y Daniel Alves y un central que la rompe: Lucio.

Sin embargo, en forma opuesta a lo que indica su tradición, el campeón de América cuenta ahora con mejores defensores que delanteros, ya que sus puntas no están pasando un gran momento. Igualmente son de jerarquía, pero menor a la que nos tienen acostumbrados los brasileños, con un Kaká que no está en su plenitud física y tuvo una temporada bastante pobre en su llegada al Real Madrid. A él se suman Robinho y Luis Fabiano, quienes no están en clubes de elite, ya que el primero juega en el Santos de su país y el segundo en el Sevilla de España.

Así, con no muchas variantes en ataque pero con una defensa envidiable y su chapa inigualable en campeonatos mundiales, Brasil saldría a la cancha con un equipo similar al siguiente: Julio César; Maicon, Lucio, Juan y Michel Bastos; Gilberto Silva, Felipe Melo, Elano; Kaká; Robinho y Luis Fabiano.

En un segundo grupo de favoritos están Argentina, el campeón del mundo Italia, Alemania e Inglaterra. El equipo de Diego Maradona llega a Sudáfrica con muchas dudas en cuanto al funcionamiento, dado que hizo unas Eliminatorias muy flojas y clasificó con sufrimiento. Sin embargo, la enorme categoría de sus delanteros, los mejores del mundo en la actualidad, hacen que el bicampeón mundial se ilusione y sea candidato nuevamente, aunque ahora viene desde atrás. Con el mejor futbolista de todos los tiempos como director técnico y el mejor jugador del mundo actual, Lionel Messi, la Albiceleste quiere levantar la Copa por tercera vez y tiene con qué, especialmente en la delantera, en la que, además de Messi, están entre los 23 Gonzalo Higuaín, Diego Milito y Carlos Tevez. Un poco más atrás en la consideración aparecen Sergio Agüero y Martín Palermo.

Lo de Italia y Alemania es más por la historia que por la actulidad. Dueños de camisetas que pesan mucho en estos torneos (los italianos fueron campeones cuatro veces y los germanos, tres) no pasan por un gran presente futbolístico pero son países que casi siempre llegan a instancias decisivas cuando muy pocos lo esperan. Tienen un poderío defensivo muy bueno y son fieles a ese estilo de juego que tan buenos resultados les ha dado.

En cambio los ingleses, de la mano del DT italiano Fabio Capello, mejoraron muchísimo últimamente y llegan al Mundial con buenos rendimientos, A pesar de que tres de sus jugadores emblemas como David Beckham, Michael Owen y Río Ferdinand no podrán estar por lesión, Inglaterra es uno de los mejores del planeta en cuanto al nivel futbolístico. Debido a que no cuentan con el peso de la historia que sí tienen Italia y Alemania y a las lesiones ya mencionadas, los británicos arrancan de atrás pero pueden sorprender.

En un tercer y último grupo de favoritos se ubican Holanda, Francia y Portugal. La Naranja Mecánica posee su tradicional potencia ofensiva. Con figuras internacionales como Rafael Van der Vaart, Arjen Robben, Dirk Kuyt, Robin Van Persie, Ryan Babel y Wesley Sneijder, los holandeses cuentan con muchas variantes más que interesantes de mitad de cancha hacia adelante. Deberá superar, como España y, en menor medida Inglaterra, el peso de sus experiencias fallidas a la hora de las instancias decisivas.

El subcampeón del mundo, Francia, tiene en la actualidad un nivel tan bajo que prácticamente queda afuera de la consideración del ambiente futbolístico para ganar el Mundial. El conjunto de Raymond Domenech viene de quedar afuera en la primera ronda en la Eurocopa 2008 y de hacer una pobrísima Eliminatoria, en la que logró clasificar recién en el repechaje contra Irlanda, con un gol de Thierry Henry que debió haber sido invalidado porque bajó la pelota con la mano, groseramente. Pese a todos sus problemas, los galos tienen jugadores de jerarquía (Franck Ribery, Henry, Florent Malouda, Patrice Evra, Eric Abidal y Nicolás Anelka, por ejemplo) como para hacer un buen papel y, porqué no, llegar a su tercera final en las últimas cuatro Copas del Mundo.

Portugal, dirigido por Carlos Queiroz, tiene a uno de los dos mejores futbolistas de la actualidad, Cristiano Ronaldo. Igual, el delantero del Real Madrid, de gran temporada personal, no está solo. Con compañeros de la talla de Ricardo Carvalho, Paulo Ferreira, Deco (los tres en el Chelsea), Simao Sabrosa (Atlético Madrid) y Nani (Manchester United), Ronaldo tiene con qué ilusionarse, aunque los lusos deberán mejorar muchísimo la pálida imagen dejada en la Eliminatoria, donde tuvieron que jugar el repechaje, en el que derrotaron a Bosnia y entraron con angustia al certamen más importante.

Con esos nueve países tratando de quedar en la historia y varios más con el deseo de dar la sorpresa (todos los africanos en "su" Mundial, más Estados Unidos y el Chile de Marcelo Bielsa pueden conseguirlo), Sudáfrica sólo tiene que esperar tres días más para dar comienzo a la fiesta. Por primera vez, un Mundial tiene sede en un país del continente más pobre y postergado. Justamente, el local y México levantarán el telón el viernes 11 de junio, a las 16 hora local, las 11 hora argentina. ¡Que comience a rodar la pelota de una vez por todas!

Milito hizo dos golazos, le dio la Champions League al Inter y entró en la historia grande


Cuestión de gustos al margen, el poco vistoso pero muy efectivo Inter del portugués José Mourinho es el nuevo campeón de Europa. En la final en el estadio del Real Madrid, el equipo italiano venció 2 a 0 al Bayern Münich con dos golazos del delantero argentino Diego Milito y se consagró como el mejor del Viejo Continente después de 45 años. Además del goleador y la figura excluyente del partido, otros tres argentinos fueron titulares en el campeón: Walter Samuel, Javier Zanetti y Esteban Cambiasso.

En el primer tiempo, el encuentro era parejo, con algunas situaciones de riesgo. Sin embargo, a los 35 minutos llegó la apertura del marcador. Sacó el arquero del conjunto milanés, el brasileño Julio César, la peinó Milito para el holandés Wesley Sneijder, éste se la devolvió con justeza y el ex Racing no perdonó: encaró al arquero, le amagó y al instante definió con una gran categoría. A los siete minutos, el crack argentino le dio una asistencia muy buena a Sneijder, quien falló un mano a mano increíble.

En los primeros minutos del complemento, los dirigidos por el holandés Louis Van Gaal manejaron la pelota y apretaron al Inter de la mano de Arjen Robben, un delantero zurdo y desequilibrante que mostraba una rebeldía y un coraje que casi no aparecía en sus compañeros. Otra vez el campeón de Italia, con el mejor arquero del mundo y dos de los mejores centrales como el brasileño Lucio y Samuel, resistía todos los ataques de los alemanes pero no aprovechaba los contragolpes.

A los 25 minutos, uno de esos contraataques lo comandó el camerunés Samuel Eto´o, quien estuvo más preocupado en la marca que en llegar con peligro al área rival. El ex Barcelona le dio un pase a Milito en tres cuartos de cancha y el goleador se encargó del resto: lo encaró a Van Buyten, enganchó, lo dejó fuera de carrera y definió al segundo palo de manera extraordinaria. La tribuna Nerazzurra en el Santiago Bernabeu deliraba y no era para menos. Aunque faltaban más de 25 minutos para el final, ya se sentían los mejores del continente. Y así fue.

Después de 45 años, el Inter es el campeón de Europa y estará en el Mundial de Clubes en diciembre. Se puede discutir el estilo de juego que le impone Mourinho, pero eliminó a rivales muy importantes para llegar a la celebración. En el camino quedaron el Chelsea (campeón inglés), el Barcelona (ganador de todo en 2009 y vencedor en las últimas dos Ligas españolas) y el Bayern Münich, el club más grande de Alemania y campeón local en esta temporada.

Un párrafo especial se merecen todos los argentinos campeones. Zanetti cumplió 700 cotejos con la camiseta azul y negra en la final, juega hace 15 años en la institución, es el capitán hace ocho años y un verdadero emblema. Samuel y Cambiasso tuvieron la firmeza y la ubicación de siempre y contribuyeron a la gran labor defensiva del Nerazzurro. Sin embargo, quien más se destacó en el encuentro decisivo y en toda la temporada fue Diego Milito. El punta de la Selección Argentina anotó cuatro goles claves para la Triple Corona: le marcó uno a la Roma en la final de la Copa Italia, uno al Siena en el triunfo que le dio el campeonato local y dos en la final al Bayern.

A menos de 20 días del Mundial, el ex Racing, Genoa y Zaragoza llega en el mejor momento de su carrera y será muy difícil para Diego Maradona dejarlo en el banco de suplentes. "Diegol" ya es ídolo de los Tifosi, quienes hasta le dedicaron una canción. En fin, la Champions League obtenida en 1965 ya es historia y los hinchas del Inter pueden festejar con la "Orejona" nuevamente. Claro, esta vez, en la televisión no se la ve en blanco y negro. Está teñida de negra y azul...

Paso a paso, Messi se mete entre los mejores de la historia del fútbol mundial

No hace falta hacer una introducción sobre quién es el argentino Lionel Andrés Messi porque todos los futboleros del mundo lo saben. Quizá no conozcan en profundidad su historia o sus datos personales pero sí han comprobado lo que es capaz de hacer cuando entra a una cancha de fútbol. En este 2010 han existido muchas más comparaciones con Diego Armando Maradona de las que ya había en 2009. Claro, sus ocho goles en una semana y luego sus cuatro tantos al Arsenal de Inglaterra por los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa, hicieron recordar al genio de Villa Fiorito.

Con esos cuatro gritos en el Camp Nou frente al conjunto inglés, que le permitieron a los catalanes meterse nuevamente entre los cuatro mejores del Viejo Continente, el rosarino alcanzó al brasileño Rivaldo, con 25 tantos, como máximo goleador histórico del Barcelona en la competición más prestigiosa del continente. Y eso que Lío sólo tiene 22 años... Por las dudas, pocos días después, el zurdo le convirtió su séptimo gol en ocho encuentros al Real Madrid en el Superclásico español. El equipo de Josep Guardiola, también uno de los mejores de la historia, triunfó 2 a 0 como visitante y le sacó tres puntos al Merengue en la cima de la Liga de España, cuando quedan 21 en disputa.

Claro está que el mejor jugador del mundo en la actualidad hace méritos para que las comparaciones surjan inmediatamente. Hizo muchos goles parecidos a los de Maradona, incluso los dos que Diego les marcó a los ingleses: uno gambeteando a medio equipo rival, con el arquero incluido (frente al Getafe), y el otro con la mano (en el clásico de la ciudad contra el Espanyol). Fue la figura excluyente en un campeonato del mundo sub 20 en donde Argentina fue campeón (Holanda 2005) al igual que Maradona, que lo hizo en Japón 1979. También usa la 10 de Barcelona, debutó en la Selección mayor contra Hungría y no le fue bien en el primer Mundial de mayores que disputó, como le pasó al más grande. Ah, por si hiciera falta alguna coincidencia extrafutbolística: es zurdo, su segundo nombre empieza con A y su apellido con M...

Nacido el 24 de junio de 1987, el campeón olímpico en los Juegos de Beijing 2008 y ganador de numerosos premios en 2009, entre ellos el Balón de Oro como "el mejor jugador del mundo" entregado por la FIFA, ya está décimo entre los máximos goleadores de la riquísima historia culé. Con 120 tantos superó, por ejemplo, al extraordinario búlgaro Hristo Stoichkov. Además, fue el jugador blaugrana más joven en llegar a hacer 100 goles, marca que superó con apenas 22 años y seis meses.

Para no seguir poniendo cifras y números que avalen que Messi ya está entre los más grandes de la historia del fútbol mundial, basta repasar algunas declaraciones de sus compañeros y también de los rivales. Por ejemplo su entrenador, Guardiola, afirmó: "Lo que está haciendo Lío es muy importante, ser tan decisivo y tan contundente en el primer nivel es súper difícil. Pero lo que tiene Lionel es que ahora va a llegar a su casa y mañana a la mañana, cuando se levante, va a seguir buscando el afecto de sus compañeros y va a tratar de seguir mejorando cosas". El lateral derecho del Barsa, el brasileño Daniel Alves, dijo: "Yo vengo diciendo hace rato que es el mejor del mundo y tenemos la suerte de tenerlo de nuestro lado todos los días".

Pero la declaración que fue la más sorprendente y la que, quizás, se ajusta más a la realidad, la hizo el entrenador del Arsenal, el francés Arsene Wegner, luego de sufrir los cuatro goles de la Pulga en los cuartos de final de la Liga de Campeones: "Messi es un jugador de PlayStation. Él puede sacar ventaja de cualquier error que cometamos". De los comentarios de los goles de Messi en casi todos los idiomas, hay uno que pronunció un periodista inglés y que resume a la perfección lo que sienten los espectadores o los propios protagonistas cuando el rosarino está en cancha: "He is just unstoppable" (él es simplemente imparable), dijo el británico.

El entrenador de la Selección Argentina, Maradona, y sobre todo los hinchas albicelestes se ilusionan con ver al mejor Messi en el Mundial de Sudáfrica 2010, que arrancará el 11 de junio. Hasta ahora, el 10 del Barcelona no rindió de la mejor manera en la Selección. Como sea, hay que disfrutar que un argentino es el mejor furbolista del planeta y, especialmente, que con 22 años ya tiene un lugar ganado entre los más grandes de la historia del deporte más hermoso del mundo.

Argentina falló mucho en las dos áreas y cayó 4 a 2 contra la Catalunya de Cruyff

La Selección Argentina sigue sin encontrar el rumbo, el buen juego y, mucho menos, los resultados. Esta vez no jugó mal en ataque, al contrario, creó muchas situaciones de gol contra la Selección de Catalunya, pero falló la gran mayoría de ellas, ya que de doce que tuvo, sólo aprovechó dos. Los delanteros, Gonzalo Higuaín y Ezequiel Lavezzi, no tuvieron una mala tarde en cuanto al juego, pero erraron situaciones muy claras de gol, justamente lo que no se le puede perdonar a un delantero. Especialmente el del Real Madrid, que tuvo cuatro chances claras frente al arco de Víctor Valdés y las desperdició todas.

Además de no ser contundente frente al arco rival, el equipo de Diego Maradona -que no pudo dirigir por la suspensión que le aplicó la FIFA y lo vio desde la platea- también dio muchas ventajas en su propia área: fue muy flojo lo de toda la estructura defensiva albiceleste, en especial el arquero Diego Pozo, quien mostró un flojísimo nivel, y Nicolás Otamendi, el central de Vélez que sufrió mucho en la marca de Bojan y de Sergio García, el mejor jugador de la cancha. Fue regular la actuación de Martín Demichelis y también dejaron mucho que desear los dos laterales del fútbol argentino: por la derecha, Cristian Álvarez, de Arsenal (debut absoluto en la Selección) y por la izquierda, Emiliano Papa, de Vélez.

El combinado del holandés Johan Cruyff no tuvo siquiera una práctica previa al encuentro disputado en el Camp Nou pero igualmente cuenta con una base sólida, ya que seis de los once titulares juegan en el mejor equipo del mundo, el Barcelona, y sólo Bojan es suplente allí. El resto (Valdés, Gerard Piqué, Carles Puyol, Xavi Hernández y Sergio Busquets) van casi siempre desde el arranque en el campeón del mundo. De esa manera, marcó la diferencia pese a que fue superado en muchos tramos del cotejo, en especial en el primer tiempo. Logró vencer a la Argentina por primera vez con goles de Sergio García, Bojan, Sergio González de penal y Moisés Hurtado, mientras que para el conjunto dirigido, en esta ocasión, por Héctor Enrique y Alejandro Mancuso, anotaron el cordobés Javier Pastore -en su primer partido con la celeste y blanca- y Ángel Di María.

Si bien es cierto que al equipo de Maradona le faltaron muchos jugadores actualmente titulares, como Sergio Romero, Javier Mascherano, Juan Sebastián Verón y Lionel Messi, quienes están en la Selección tendrán que replantearse muchísimos temas: la ausencia notable de un equipo "de memoria" donde jueguen casi siempre los mismos, las discusiones internas que parecen interminables y ya cansan entre Carlos Bilardo, Alejandro Mancuso, Maradona, Julio Grondona, Sergio Batista y demás, la convocatoria de un número excesivo de jugadores (que ya asciende a ¡85!) desde que Diego es el técnico, dejar de lado los exabruptos que provocan que el entrenador no pueda estar al frente de sus dirigidos hasta el 15 de enero...

En fin, esa suma de equivocaciones dan como resultado la falta de una identidad de juego y, como consecuencia, los malos resultados. Faltan menos de seis meses para que la pelota empiece a rodar en el Mundial de Sudáfrica y la sensación es que, mientras se siga por este camino erróneo, cada vez se está más lejos de volver a ser los mejores del mundo después de 24 años en los que, a nivel de mayores, sólo hubo frustraciones. Si se continúa con esta línea, se estará más cerca de que haya una nueva a mediados del 2010.

Al fin, un grupo accesible para Argentina


A diferencia de los sorteos de los últimos dos Mundiales, esta vez la Selección Argentina la sacó barata para Sudáfrica 2010: integrará el Grupo B con Nigeria, Corea del Sur y Grecia, en ese orden. El equipo de Diego Maradona debutará el 12 de junio, se enfrentará a los asiáticos el 17 y cerrará la primera ronda el 22. Además de que los rivales no son fuertes, tendrá que trasladarse muy poco porque los dos primeros cotejos serán en Johannesburgo, que está a sólo 50 km de Pretoria, donde se concentrará Argentina. Ese viaje apenas llevará media hora en micro y, de ganar el grupo como indica la lógica, volverá a jugar en Johannesburgo en octavos de final.

Los tres primeros rivales argentinos en Sudáfrica tienen una particularidad: el entrenador albiceleste los enfrentó a todos en la primera fase, como jugador, en diferentes Copas del Mundo. Cuando Diego llegó a la cima del planeta deportivo, en México 1986, debutó contra los surcoreanos y fue victoria 3 a 1. Y los otros dos choques ocurrieron en Estados Unidos 1994: goleada 4 a 1 a Grecia, con un gol del Diez, y triunfo 2 a 1 sobre Nigeria, en el que fue el último encuentro de Maradona en un Mundial. Sí, el azar quiso que Diego debute en un Mundial, como director técnico, contra el mismo país con el que se despidió de la competencia más importante del mundo como futbolista. Tres partidos, nueve puntos contra el trío que enfrentará la Albiceleste en territorio africano. Que la historia se repita a partir del 12 de junio de 2010.

El denominado "Grupo de la muerte" es el A. Quedaron de lado las suspicacias cuando al local, Sudáfrica, le tocó en esa zona contra Francia, Uruguay y México. Además, el que no salió bien parado del sorteo esta vez fue el pentacampeón Brasil, que enfrentará en el Grupo G al mejor africano, Costa de Marfil, uno de los dos europeos más difíciles que le podía tocar, Portugal, y la débil Corea del Norte. Igualmente se supone que el Scratch no tendrá inconvenientes para estar en octavos. La mejor Selección en la actualidad, España, se cruzará con el Chile de Marcelo Bielsa y dos países más débiles: Suiza y Honduras. Si Brasil y España clasifican pero alguno no gana su grupo, se enfrentarán en octavos de final.

Pasados en limpio, los ocho Grupos quedaron conformados de la siguiente manera:

  • A: Sudáfrica, México, Uruguay y Francia.
  • B: Argentina, Nigeria, Corea del Sur y Grecia.
  • C: Inglaterra, Estados Unidos, Argelia y Eslovenia.
  • D: Alemania, Australia, Serbia y Ghana.
  • E: Holanda, Dinamarca, Japón y Camerún.
  • F: Italia, Paraguay, Nueva Zelanda y Eslovaquia.
  • G: Brasil, Corea del Norte, Costa de Marfil y Portugal.
  • H: España, Suiza, Honduras y Chile.

Los 32 países tratarán de hacer historia en Sudáfrica. Algunos con intenciones serias de levantar la Copa del Mundo. Algunos quieren ser la revelación y meterse entre los mejores. Otros sólo se conformarán con arruinarle el Mundial a una potencia. El azar ya hizo lo suyo y decidió los enfrentamientos, con sede, fecha y horario incluidos. Pero aún falta lo más importante: que ruede la pelota y se la trate lo mejor posible. Los días que faltan para el comienzo del Mundial van disminuyendo mientras la ansiedad de los futboleros aumenta. A esperar, que seis meses y seis días es nada.

La Furia fue Argentina; el buen fútbol, España



La derrota de la Selección Argentina frente a España en Madrid desnudó las grandes diferencias entre un equipo y otro, pese a que el conjunto de Diego Maradona sólo perdió 2 a 1 con un gol de Xabi Alonso de penal a cinco minutos del final. El mediocampista del Real Madrid ya había hecho el primero, mientras que Lionel Messi marcó para Argentina, también desde los doce pasos. El momento actual de ambas selecciones es muy diferente y quedó clarísimo en el amistoso del sábado en el Vicente Calderón, el estadio del Atlético Madrid.

En el primer tiempo, el campeón de Europa dominó a voluntad, tuvo el control del partido, manejó la pelota fiel a su estilo mostrado en los últimos tres años y se fue al descanso en ventaja 1 a 0. Pese a no crear numerosas situaciones claras de gol, los dirigidos por Vicente del Bosque se impusieron notablemente en el mediocampo a través de la gran capacidad técnica de los volantes. Todo eso llevó a que Argentina no tuviera casi nunca la pelota y, por lo tanto, no inquietara a Iker Casillas, excepto una muy clara que Ángel Di María, quien entró solo al área con pelota dominada, la quiso picar por arriba del arquero y remató por encima del travesaño.

El complemento fue un poco más parejo, aunque dio la sensación de que el local, por momentos, reguló. El bicampeón mundial llegó al empate por una ingenuidad compartida entre Casillas y su defensa. En esa jugada, Maxi Rodríguez, en su única aparición importante en el encuentro, robó el balón, llegó hasta el fondo de la cancha y, cuando iba a tirar el centro atrás, le hicieron un claro penal que Messi cambió por gol. Una evidencia de esa relajación de los españoles se dio en los cambios que hizo Del Bosque: sacó, entre otros, a Andrés Iniesta y a Casillas, que llegó al centenar de cotejos en su Selección y se fue ovacionado.

En la agonía del partido, Martín Demichelis metió la mano dentro del área innecesariamente y el árbitro irlandés Allan Kelly, de muy flojo rendimiento, acertó al cobrar el segundo penal de la noche española. Xabi Alonso estampó el 2 a 1 y sentenció el justo triunfo del dueño de casa. De esta manera, Argentina confirmó que hoy está muy lejos del nivel que es capaz de tener y que deberá mejorar muchísimo si quiere ser protagonista serio del próximo Mundial, en Sudáfrica.

Esta vez, "La Furia", como se calificó históricamente a la Selección ibérica por la rudeza de sus jugadores, estuvo del lado sudamericano, que cortó el juego permanentemente con infracciones sin sentido, incluso dos penales que el juez Kelly ignoró. Argentina dispone del mejor jugador del planeta en este momento, Lionel Messi, pero no sabe jugar para que el rosarino se luzca y haga la diferencia en los últimos metros, como lo hace en el Barcelona. Maradona trata de defenderlo constantemente con sus declaraciones, pero hasta él mismo, aunque nunca lo hará, diría una de sus frases conocidas: "Si tenemos al mejor del mundo y no lo sabemos aprovechar, se nos está escapando la tortuga". Ojalá eso se revierta a mediados del año que viene, en tierras africanas. Por ahora, soñar con la imagen del capitán Javier Mascherano levantando la Copa del Mundo suena más a una quimera que a un escenario posible.