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Argentina ya está en los octavos de final y la película de Palermo parece no tener fin


Le hizo un gol "en mulettas" a River para eliminarlo de la Copa Libertadores en un Superclásico después de seis meses inactivo por una rotura de ligamentos, se le cayó un cartel de publicidad en la rodilla y otra vez sufrió la misma lesión, le convirtió dos goles al Real Madrid y le dio otra Copa Intercontinental a Boca, marcó un tanto de mitad de cancha con el pie y otro desde esa distancia ¡con la cabeza!, metió un penal pateado con las dos piernas al mismo tiempo, anotó dos goles apenas días después de que uno de sus hijos quedara a las puertas de un nacimiento que nunca llegó y lloró esa tarde en pleno partido, se metió en la historia grande del fútbol argentino a nivel clubes, superando a Francisco Varallo como máximo goleador en la historia de Boca. Todo eso no es una película, es una realidad en la carrera de Martín Palermo. Pero hay más...

Vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, erró tres penales el mismo partido en la Copa América. Hace poco, en octubre del año pasado, hizo el gol de la clasificación del equipo de Diego Maradona agónicamente, bajo la lluvia que caía en el Monumental, en posición adelantada. Ahora, como si todo lo anterior fuera poco, debutó en un Mundial con 36 años y 277 días y diez minutos le alcanzaron para darle un nuevo pase a la red y quedar en la historia otra vez: es el debutante más veterano en un Mundial, el goleador más viejo de su Seleccionado en la historia en la Copa del Mundo (superó a su ahora DT) y, además, es el primer jugador de Boca que anota en el campeonato más importante desde que Mario Evaristo lo hiciera en Uruguay 1930.

Es verdaderamente de ficción la trayectoria de Palermo, quien liquidó el encuentro en el que Argentina venció 2 a 0 a Grecia, con el otro gol marcado por Martín Demichelis. Así, la Albiceleste pasó a los octavos de final, donde enfrentará otra vez a México, idéntico rival al que derrotó en la Copa del Mundo anterior, en la misma instancia. El equipo de Maradona fue muy superior a un oponente flojísimo, a pesar de que recién abrió el marcador a quince minutos del final, a través de una pelota parada, situación gracias a la que empezó en ventaja en todos los encuentros de la primera ronda.

Sin demasiados sustos, el equipo con siete suplentes que puso el entrenador contra los helénicos ganó merecidamente y, de paso, les dio descanso a los habituales titulares. Con Mario Bolatti, Clemente Rodríguez y Nicolás Burdisso como los más destacados, más una última media hora muy buena de Lionel Messi, que aprovechó en ese momento el desgaste de sus marcadores que lo maltrataron siempre y remató al arco en la previa al gol de Palermo, el bicampeón mundial ya piensa en lo que viene. Por ahora, está nuevamente entre los 16 mejores del planeta y chocará contra México el domingo a las 15:30, hora argentina, en Johannesburgo, en busca del pasaje a los cuartos de final.

Si es por la lógica, la Albiceleste está dos goles arriba de los aztecas y no debería tener mayores problemas, pero esto es fútbol. Y no siempre, en este deporte, dos más dos es cuatro. En Alemania, Maximiliano Rodríguez clavó aquel zurdazo, en el alargue, que lo clasificó al conjunto de José Pekerman a los cuartos. Ahora, de la mano de Maradona desde el banco y de Messi dentro de la cancha, Argentina aspira a que haya otra victoria frente a los mexicanos. Claro, con un desenlace diferente en el torneo que tenga sólo tres palabras: campeón del mundo.

Argentinos Juniors campeón

El barrio porteño de La Paternal está de fiesta. Después de 25 años, Argentinos Juniors volvió a consagrarse campeón en el ámbito local. Venció 2 a 1 a Huracán como visitante, en el estadio Tomás Adolfo Ducó, y dio la tan ansiada vuelta olímpica. El mediocampista central Juan Mercier, una de las figuras a lo largo de todo el Clausura 2010, marcó el primero y el enganche Facundo Coria anotó el segundo, a los 32 minutos del segunfo tiempo. Sobre la hora, el descuento de Alan Sánchez hizo sufrir más de lo esperado al campeón, que terminó jugando 11 contra 9 por las expulsiones de Paolo Goltz y de Pablo Jerez en el local.

Simultáneamente con lo que sucedía en Parque Patricios, Estudiantes, que llegaba a la última fecha un punto abajo de Argentinos, goleó 4 a 1 a Colón en Santa Fe pero no le alcanzó. El triplete de Mauro Boselli -goleador del torneo con 13- y el tanto de Enzo Pérez, más el posterior descuento del joven Facundo Curuchet, no fueron suficientes para que el campeón de América celebrara otro título doméstico. Igualmente, todavía está en carrera en la Copa Libertadores, torneo en el que deberá remontar el 0-1 de la ida de los cuartos de final contra el Internacional de Porto Alegre, cuando reciba a los brasileños el jueves en la cancha de Quilmes.

Lo cierto es que Argentinos Juniors, cuna de grandes futbolistas como Diego Maradona, Juan Román Riquelme, Fernando Redondo y Esteban Cambiasso, consiguió su tercer título local, luego de que lograra el Metropolitano 1984 y el Nacional 1985. El conjunto base de este campeonato, si bien a veces sufrió algunos cambios, fue: Nicolás Peric; Matías Caruzzo, Juan Sabia, Santiago Gentiletti; Gonzalo Prósperi, Juan Mercier, Néstor Ortigoza, Gustavo Oberman; Facundo Coria; Ismael Sosa y José Luis Clderón. También tuvieron bastante participación el arquero suplente, el pibe Luis Ojeda, Ignacio Canuto, Federico Domínguez, Santiago Raymonda y Nicolás Pavlovich.

Otro de los grandes jugadores que surgieron de las Inferiores del nuevo campeón es el mismísimo Claudio Borghi, actual entrenador del equipo. El Bichi fue clave para la coronación, ya que pidió a algunos futbolistas que rindieron, como Coria, Gentiletti y Calderón. Además, "resucitó" futbolísticamente a muchos que estaban en el plantel pero no eran muy tenidos en cuenta por otros técnicos y alcanzaron un muy buen nivel. Tal es el caso de Prósperi y de Oberman, quien era suplente como delantero pero Borghi decidió ponerlo como carrilero izquierdo titular.

Por si eso fuera poco, en este torneo explotó Ismael Sosa, a quien había traído el DT en el certamen anterior porque lo conocía de su paso por Independiente, actual dueño de su pase. En este torneo, el delantero fue el goleador del equipo, con nueve tantos. Rápido, habilidoso, pícaro y ahora también fino para definir, el Chuco aprovechó la vigencia de su compañero de ataque, Calderón, quien se retiró después de ser campeón nuevamente, a los 39 años y con una vigencia realmente asombrosa y admirable.

De esta manera, Borghi se convirtió en el hombre más ganador de la historia del club, ya que obtuvo cinco campeonatos: cuatro como jugador y ahora uno como DT. Estuvo en todos los logros de la institución en su historia porque, a los ya nombrados torneos locales, se les suman la Copa Libertadores 1985 y la Copa Interamericana 1986. Como entrenador, el Bichi ya había obtenido otros cuatro torneos en el Colo Colo de Chile. Tranquilidad, humildad, desdramatización. Eso fue lo que les transmitió a sus dirigidos un personaje particular, que declara sin cassette y que es muy valioso para el fútbol argentino.

Siguiendo con la historia del Bicho, el máximo goleador del club es Maradona, como no podía ser de otra manera. El genio de Villa Fiorito marcó 116 goles en 166 partidos, una cifra impresionante que lo llevó a ser el goleador del certamen local durante cuatro temporadas seguidas, en todas ellas vistiendo la camiseta del club de La Paternal. El técnico de la Selección Argentina consiguió esa proeza entre 1976 y 1980. Una marca que llamaría todavía muchísimo más la atención si no hubiese sido lograda por el mejor futbolista de todos los tiempos. El que más veces usó la casaca blanca y roja fue Sergio Batista, quien disputó 299 encuentros y convirtió 26 goles. El Checho fue cuatro veces campeón en sus dos etapas en la institución (1981-1988 y 1990-1991).

Al fin, luego de 25 años de una espera que parecía eterna, los hinchas de Argentinos pueden celebrar un campeonato. De la mano del DT Borghi, del capitán Caruzzo, del impecable dúo de volantes centrales confromado por Mercier y Ortigoza, del goleador Sosa, del ejemplo Calderón y de todos los que hicieron posible esta consagración, con 41 puntos cosechados. Los simpatizantes del Bicho seguirán festejando y, durante el Mundial de Sudáfrica, se golpearán el pecho diciendo que son los mejores de Argentina. Y bien merecido lo tienen. ¡Salud, campeón!

Argentinos dio vuelta un partido histórico, ganó 4 a 3 y está a un triunfo del título


Increíble, emocionante, histórico, vibrante. Así fue el encuentro en el que Argentinos venció agónicamente 4 a 3 a Independiente en La Paternal, después de ir perdiendo 3 a 1 a los 27 minutos del segundo tiempo. El Bicho se había puesto en ventaja a través de Nicolás Pavlovich pero el visitante era muy superior y contaba con un Leonel Núñez inspiradísimo, quien empató el encuentro a través de un gol olímpico y después puso el 3 a 1 que parecía definitivo, con el segundo gol convertido por el resistido Darío Gandín.

Sin embargo, el fútbol es el deporte más apasionante del mundo por muchos motivos. Uno de ellos es que el resultado está abierto hasta que el árbitro pita el final y el marcador puede tener cambios hasta el último minuto. Eso sucedió en el estadio Diego Armando Maradona, ya que Argentinos lo atropelló a Independiente, que si ganaba tenía chances mínimas de ser campeón, y se llevó los tres puntos de manera increíble. Otra vez Pavlovich estampó el 2-3 a los 28 del complemento, Juan Sabia igualó a los 43 y el capitán Matías Caruzzo, con un desvío en Eduardo Tuzzio, concretó la hazaña a los 48.

El delirio y la emoción del público local en La Paternal se debió también al empate de Estudiantes que le permitió quedar en la cima de la tabla a sólo una fecha del final del torneo. El Pincha sufrió la expulsión de su mejor jugador y emblema, Juan Sebastián Verón, cuando apenas iban 31 minutos de juego contra Rosario Central, que finalmente jugará la Promoción. A partir de ahí, el local, además diezmado físicamente por estar jugando al mismo tiempo la Copa Libertadores, tuvo que conformarse con un insuficiente 0 a 0, que lo dejó un punto abajo del líder.

En la última jornada del Clausura 2010, el equipo de Claudio Borghi, que puede ser campeón después de 25 años, visitará a Huracán mientras que el conjunto de Alejandro Sabella, actual campeón de América pero que no festeja a nivel local hace tres años y medio, también jugará fuera de casa, frente a un deslucido Colón de Santa Fe. De cara a esa última fecha, el puntero no podrá contar con su arquero titular lesionado, el chileno Nicolás Peric, pero tendrá el regreso de su goleador, Ismael Sosa, y del enganche Facundo Coria. En tanto, en el escolta estarán ausentes el expulsado Verón y el lesionado Rodrigo Braña.

Pero no sólo se jugaron los dos cotejos importantes en la lucha por el campeonato: también hubo un clásico, aunque muy devaluado, entre Racing y River, en Avellaneda. En apenas 30 minutos, el Millonario ya ganaba 3 a 0 con tres goles de Rogelio Funes Mori, quien no había hecho ninguno hasta ese partido. Después, el conjunto de Ángel Cappa controló el juego y no hubo mucho para destacar, más allá de la expulsión de Matías Almeyda a ocho minutos del epílogo.

Igualmente, pese a la derrota, los de Avellaneda se salvaron de la Promoción gracias a que Central no pudo con el escolta Estudiantes en la cancha de Quilmes. Por eso, el Canalla acompañará a Gimnasia en la instancia de ida y vuelta contra un equipo de la B Nacional para mantenerse en Primera. Ambos definirán de locales y con ventaja deportiva.

Además, Huracán le ganó a Boca en la Bombonera después de 30 años: fue 2 a 1 con goles de Adrián Peralta y de Gastón Machín, mientras que Gabriel Paletta había marcado el empate transitorio para el Xeneize. El que sigue haciendo un campeonato histórico, el mejor propio en Primera División, es Godoy Cruz de Mendoza, que volvió a ganar como local. Goleó 3 a 0 a Colón con anotaciones de Federico Higuaín, Jairo Castillo y Sebastián Martínez.

El resto de los resultados fueron de la 18° fecha fueron: Vélez 4 (Hernán Rodrigo López -4-) - Chacarita 1 (Facundo Parra), Lanús 3 (Gonzalo Castillejos, Santiago Salcedo y Maximiliano Velázquez) - San Lorenzo 2 (Bernardo Romeo y Alejandro Gómez), Tigre 1 (Brian Rodríguez) Banfield 2 (Rubén Ramírez de penal y Roberto Battión), Newell´s 6 (Mauro Formica -2-, Rolando Schiavi de penal, Lucas Bernardi, Joaquín Boghossian de penal y Juan Insaurralde) - Gimnasia LP 0 y Atlético Tucumán 1 (Juan Pablo Pereyra) - Arsenal 1 (Luciano Leguizamón).

A cuatro fechas del final del Clausura, cuatro clubes pueden ser campeones

Cuando falta menos de un mes para la finalización del Clausura 2010, que terminará el 15 de mayo, cuatro clubes pueden ser campeones: Estudiantes, que tiene 30 puntos, Independiente, también con 30, Argentinos Juniors, con 29 y el sorprendente Godoy Cruz de Mendoza, con 28. De los cuatro candidatos al título, sólo los dos primeros ganaron en la 15° fecha.
Estudiantes, que afronta un gran desgaste porque también está jugando la Copa Libertadores, es el mejor equipo del fútbol argentino en el último lustro y lo demuestra con creces. Venció 2 a 1 a Tigre como visitante con goles de Leandro Desábato y de José Sosa, mientras que Marcos Rojo en contra marcó el descuento. Así, el conjunto de Alejandro Sabella recibirá con todos los titulares al renovado River de Ángel Cappa el sábado a las 18:10.
Independiente le ganó a Banfield 3 a 1 como visitante, con un golazo memorable de Leandro Gracián desde la mitad de la cancha, que significó el 2 a 1 parcial. El resto de los tantos fueron de Andrés Silvera y de Leonel Núñez para el conjunto de Américo Gallego, mientras que Rubén Ramírez anotó para el campeón. El Rojo visitará a Huracán el sábado a las 20:15.
Los que no pudieron conseguir los tres puntos fueron Godoy Cruz y Argentinos. Los mendocinos perdieron 2 a 1 en el Monumental contra River, que tuvo el estreno de Cappa como entrenador, un gol de su único ídolo actual, Ariel Ortega, y el regreso de Diego Buonanotte luego de su accidente automovilístico de fines de 2009. Federico Higuaín había puesto en ventaja a los de Omar Asad pero Ortega y Paulo Ferrari le dieron la victoria al Millonario. Ahora, el Tomba recibirá a Chacarita, el viernes a las 21:10 en Mendoza.
Argentinos no pudo con Arsenal en Sarandí e igualó 2 a 2 agónicamente, con tantos de José Luis Calderón y de Facundo Coria a los 43 minutos del complemento, mientras que Luciano Leguizamón en dos oportunidades, una de ellas de penal, había dado vuelta el cotejo para Arsenal. Igualmente, los de Claudio Borghi están a un punto de los dos líderes y recuperará a su goleador, Ismael Sosa, para recibir a Gimnasia (LP) el domingo a las 14.
Además, San Lorenzo volvió a quedarse con el clásico contra Huracán y estiró su notable paternidad a 32 partidos. Fue un merecido 3 a 0 en el Nuevo Gasómetro con goles de Alejandro Gómez, Fabián Bordagaray y Cristian Leiva. Por otra parte, el clásico de Rosario terminó igualado una vez más: fue 1 a 1 en el Gigante de Arroyito entre el local, Rosario Central, y Newell´s. Los tantos los anotaron Diego Braghieri para el Canalla y Rolando Schiavi de penal para La Lepra.
El resto de los resultados de la 15° fecha fueron: Gimnasia (LP) 1 (Marco Pérez) - Boca 0, Racing 3 (Pablo Lugüercio, Claudio Yacob y Claudio Bieler) - Vélez 1 (Fernando Tobio), Colón 1 (Esteban Fuertes de penal) - Lanús 1 (Guido Pizarro) y Chacarita 1 (Erwin Ávalos) - Atlético Tucumán 2 (Emanuel Gigliotti y Jonathan Blanes).

¿Por qué los equipos grandes argentinos están tan mal futbolísticamente?

La tabla de posiciones del Torneo Clausura 2010, en este caso, no miente: sólo el líder Independiente (que venció 1 a 0 a Arsenal como local con gol de Leonel Núñez en la 12° fecha) anda bien entre los cinco equipos grandes del fútbol argentino ya que Boca (18°), River (16°), Racing (15° con un partido menos) y San Lorenzo (17°) juegan muy mal y pierden muchísimos partidos.

De hecho, tres de ellos se quedaron sin técnico hace muy poco: Boca debió enfrentar la salida de Alfio "Coco" Basile en enero, en la pretemporada, ya que la dirigencia no concretó los refuerzos que él había pedido. Además, en Racing despidieron a Claudio Vivas luego de la tercera derrota consecutiva, contra Gimnasia (LP) en la cuarta fecha, y hace días se fue Diego Simeone de San Lorenzo por malos resultados, de común acuerdo con los dirigentes.

El pésimo momento de estos cuatro clubes grandes tiene una razón en común: la mala administración de sus respectivas dirigencias que derivan en que los jugadores tengan que entrar a la cancha a hacer lo mejor que puedan, ya que no tienen un mínimo conocimiento entre ellos porque los planteles son prácticamente desarmados cada seis meses. Entonces, los que mantienen una base de jugadores desde hace un tiempo importante, como Estudiantes, Vélez, Banfield y Lanús, sacan claras ventajas y, por ejemplo, disputan la Copa Libertadores, torneo que ninguno de los cinco grandes juega este año por las malas campañas anteriores que les impidieron la clasificación para la competencia más importante del continente americano.

Es tan flojo el rendimiento y el momento que, por ejemplo, dos de los cuatro grandes que están en crisis tienen problemas con el promedio del descenso para mantenerse en Primera División: el que sufre hace mucho tiempo es Racing, que desde el año 2006 tiene como máximo (y muy mediocre) objetivo zafar del descenso directo y evitar la peligrosa Promoción, la que jugó en 2008 y venció a Belgrano de Córdoba en la serie de dos partidos.

Sin embargo, si el Apertura 2010 empezara mañana, el más complicado sería River, ya que arrancaría último en los promedios a ¡ocho puntos! del anteúltimo, sin contar a los dos equipos que asciendan en forma directa ni los probables resultados de las Promociones. Por ahora, Boca y San Lorenzo no tendrán inconvenientes con el promedio del descenso en breve por las buenas campañas que hicieron en los últimos tres años. Pero de seguir así, el sufrimiento estará cada vez más cerca para ellos también.

Así, con Racing y River en "terapia intensiva" y con Boca y San Lorenzo dando pena también, el único que se salva de la crisis es Independiente, que hasta hace sólo un año estaba en una situación similar, con sus hinchas insultando y tirándoles jeringas a sus propios jugadores apenas había asumido el actual entrenador, Américo Gallego.
Lo cierto es que la gran mayoría de los futboleros argentinos, en especial los de mayor edad, extrañan ver a un Diego Maradona, un Norberto Alonso, un Ricardo Bochini, un Rubén Paz o un Héctor Veira dentro de la cancha. ¿Volverán a ver a sus equipos jugar bien, ganar y pasar por encima a los rivales en cualquier cancha? Por lo menos en el corto plazo pareciera que no. Qué paradoja pero... ¿dónde quedó la grandeza de los grandes?

Gabbarini clausuró el arco e Independiente mira a todos desde arriba

Una de las frases más famosas en el ambiente del fútbol es la que dice que, para ser campeón, hay que tener un arquero "ganapartidos". Consumada ya la primera mitad del Clausura 2010, Independiente es el líder, dos puntos arriba de Godoy Cruz, en parte gracias a la gran tarea de su arquero Adrián Gabbarini, quien tuvo grandes partidos y el último, contra Chacarita como visitante, no fue la excepción: se convirtió en la figura del encuentro que ganó su equipo 1 a 0, con el gol de Eduardo Tuzzio de cabeza, y ya lleva cuatro partidos sin recibir goles.

Hasta el mismísimo entrenador del Rojo, Américo Gallego, dijo que Chacarita no mereció perder, ya que el conjunto de Fernando Gamboa apretó al equipo de Avellaneda contra su arco hasta el final, pero falló en la definición y el puntero podría haberlo definido antes con tres chances claras de contragolpe, dos de Andrés Silvera y una de Ignacio Piatti, quien estrelló un violento derechazo en el palo. Pese al clima de alegría por seguir siendo líder, el plantel del Rojo tuvo un duro golpe el fin de semana: el mediocampista salteño Walter Busse sufrió la rotura de tibia y peroné y se perderá el resto de la competencia.

Por otra parte, el sorprendente Godoy Cruz sigue siendo el escolta gracias a la agónica victoria 2 a 1 sobre Atlético Tucumán, con dos goles de Federico Higuaín, el último de ellos a dos minutos del final. Si bien el conjunto mendocino tiene otras prioridades, como zafar de la zona de la Promoción, ya acumula 18 puntos y con sacar sólo 10 de los 30 que quedan en juego, se mantendrá al menos año más en Primera División, sin jugar la angustiosa Promoción.

El único de los otros cuatro clubes grandes que ganó fue River que, sin sobrarle nada, venció a Huracán 2 a 0 en el Monumental con goles de Ezequiel Filipetto en contra y otro del rionegrino Gustavo Canales. Así, el equipo de Leonardo Astrada llega mejor que Boca al Superclásico de este domingo en la Bombonera, ya que los de Abel Alves perdieron 3 a 0 en su visita a Tigre, con tres goles de Carlos Luna, están 17° y alcanzaron una marca negativa histórica: es la primera vez que el Xeneize gana sólo uno de los primeros nueve cotejos de un torneo.

En tanto, Racing y San Lorenzo no están mucho mejor que Boca: el equipo de Miguel Angel Russo perdió 1 a 0 contra Argentinos como local y encima su capitán, Claudio Yacob, falló un penal a cinco minutos del cierre y, luego de esa acción, fue silbado por su propia hinchada cada vez que tocaba la pelota. Los de Boedo sufrieron dos expulsiones en Rosario: la de Pablo Pintos y la de Jonathan Bottinelli, quienes dejaron al equipo con nueve hombres que aguantaron hasta donde pudieron pero, a un minuto del final, Milton Caraglio metió un cabezazo estupendo y le dio la victoria a Rosario Central por 1 a 0. Gracias a su primer triunfo en el campeonato, el Canalla pudo salir de la zona de Promoción y quedó un punto arriba de Racing en el promedio.

Los otros resultados de la 9° fecha del Clausura de Primera División fueron: Vélez 1 (Rolando Zárate de tiro libre) - Lanús 0, Estudiantes 2 (Nahuel Roselli en contra y Mauro Boselli) - Newell´s 0, Banfield 0 - Arsenal 0 y Colón 1 (Marcelo Goux) - Gimnasia 1 (Marco Pérez). Tanto Vélez como Estudiantes y Banfield, a pesar de estar jugando la Copa Libertadores y disputar buena parte del torneo local con los suplentes, ratifican que hoy son los mejores tres equipos del fútbol doméstico y están bien arriba en las posiciones, todos entre los seis primeros.

Gracias al gol de Messi, el Barcelona venció a Estudiantes y es el campeón del mundo

Estudiantes de La Plata estuvo a sólo tres minutos de la hazaña, de ganarle al mejor equipo de todos y ser campeón del mundo. Pero, esta vez, la suerte estuvo del lado del que más la buscó: el Barcelona dominó ampliamente en el segundo tiempo, lo acorraló al Pincha contra su arco y le empató a los 43 del segundo tiempo con gol de Pedro, un juvenil de las Inferiores del club que entró en el segundo tiempo en reemplazo de Thierry Henry. Estudiantes, que se había puesto en ventaja a través de un cabezazo de Mauro Boselli a los 37 del primer tiempo, se quedó sin piernas en el alargue, abrumado por el buen juego del equipo catalán, ese que no había aparecido en la primera etapa por culpa de la buena presión del conjunto de Alejandro Sabella.


Los 30 minutos suplementarios siguieron con la tendencia de los 45 anteriores, con el Barsa teniendo el balón y los de La Plata intentando que todo se defina en los penales. Por si le hiciera falta para demostrar por qué es el mejor futbolista del planeta, Lionel Messi, que no había tenido un buen partido, apareció en posición de "9" tras un centro del brasileño Daniel Alves, impactó la pelota con el pecho, sentenció la historia y le dio a su club el primer título Intercontinental de su rica historia, aunque ahora se lo denomine Mundial de Clubes.

Sin dudas que fue muy meritorio lo del equipo argentino en los primeros 45 minutos, cuando supo contrarrestar el manejo de pelota habitual del Barcelona, le cortó los circuitos de juego en el mediocampo y se fue al descanso en ventaja con un cabezazo formidable de Boselli que, como buen goleador, aprovechó la única clara que tuvo en todo el partido, exactamente lo que se debe hacer cuando enfrente hay un rival tan poderoso, con tanta jerarquía individual y colectiva. Desde el arquero Damián Albil -en un nivel muy alto- hasta Boselli, todos se sacrificaron, lucharon y tuvieron su premio con el 1 a 0 parcial.

Ya en la segunda parte, el conjunto de Joseph Guardiola volvió a ser ese equipo tan temible que no había aparecido hasta allí. Manejó la pelota como lo suele hacer en todas las canchas, sustentado en la levantada de Xavi Hernández, quien había estado un poco impreciso en el primer tiempo, raro en uno de los mejores mediocampistas del planeta. A partir de allí, más el ingreso decisivo de Pedro por un intrascendente Henry y la entrada de otro joven de la cantera, Jeffren, apretó al Pincha contra Albil y dominó claramente el encuentro, aunque recién encontró la merecida igualdad en forma agónica, con un preciso frentazo de "Pedrito" por encima de la cabeza del arquero.

El crack rosarino, Lionel Messi, sentenció la final en el segundo tiempo del alargue y fue otra vez la tapa de todos los diarios deportivos del mundo, que se deshacen en elogios para el zurdo y para todo el Barsa en general. No es para menos, los catalanes se quedaron con todo lo que jugaron en este 2009: Liga Española, Champions League, Copa del Rey, Supercopa Europea, Supercopa Española y Mundial de Clubes. En tanto que el diez de la Selección Argentina, con apenas 22 años, ya cuenta con doce títulos: dos en la Selección Argentina (Mundial sub 20 en 2005 y medalla de oro olímpica en 2008, siendo la figura de ambos torneos) y diez en el blaugrana.

De cualquier manera, es digno de aplauso el gran trabajo de Estudiantes, que es el mejor equipo argentino en el último lustro y, a partir de hoy, el segundo mejor del mundo. Estuvo a punto de vencer a uno de los mejores conjuntos de la historia del fútbol mundial, con una desventaja enorme desde el presupuesto y, por supuesto, desde la jerarquía individual. Los hombres de Sabella ya habían demostrado que no se rinden nunca cuando ganaron la Copa Libertadores contra el Cruzeiro de Brasil en el estadio Mineirao, con 60 mil personas en contra, y se convirtieron en los mejores de América luego de 39 años.

Lo cierto, más allá del resultado final, es que, en este 2009, ambos ya pasaron a la historia del fútbol mundial. El Pincha, por ser campeón de su continente y por darle batalla a este imparable e histórico Barcelona, al que estuvo a sólo tres minutos de derrotar. Los de Guardiola, por ganar seis campeonatos en un año, por poner a tantos jugadores surgidos de la "cantera", por ser el mejor del mundo y, especialmente, por desplegar un fútbol exquisito y pocas veces visto que fascina a propios y extraños.

Banfield es campeón por primera vez en casi 114 años de vida


El domingo 13 de diciembre de 2009 quedará para siempre en la memoria de todos los hinchas de Banfield, que nunca habían visto a su equipo de fútbol ser campeón, ser el mejor de todos, levantar un trofeo y festejar a lo grande. Todo eso junto sucedió el domingo, a pesar de la derrota 2 a 0 contra Boca en la Bombonera, con dos goles de un Martín Palermo, que no suele ser un simple y buen invitado a las fiestas, suele no entender que los demás también pueden festejar. Sí, a pesar de no ser el mismo Banfield del resto del torneo, pudo celebrar gracias a la derrota de Newell´s 2 a 0 contra San Lorenzo, en Rosario, con dos tantos de Fabián Bordagaray.

Los dos puntos de ventaja que le llevaba el equipo de Julio César Falcioni al de Roberto Sensini antes de la última fecha le permitieron consagrarse merecidamente. No quedará en la historia de los grandes campeones por un juego hermoso ni mucho menos, pero eso qué les importa a los simpatizantes del Taladro, ese Club Atlético Banfield que se fundó el 21 de enero de 1896 y que recién luego de casi 114 años logró su primer título. De los 19 partidos que disputó, ganó 12, empató 5 y sólo perdió 2, contra Racing como local y en la última fecha, contra Boca, de visitante. De esta manera, llegó a 41 puntos y se consagró.

Las estadísticas de esta primera conquista de Banfield demuestran que es un campeón indiscutible: fue el que menos partidos perdió (dos), tuvo la valla menos vencida (sólo le convirtieron 11 goles al capitán Cristian Lucchetti) y contó con el goleador del Apertura 2009, el delantero uruguayo Santiago Silva, quien marcó 14 tantos. Además, ganó muchos encuentros clave: de visitante venció 2 a 1 a Lanús en el clásico, 1 a 0 a San Lorenzo y 2 a 1 a Independiente. De local, por ejemplo, superó a River, a su principal rival en la lucha por el campeonato, Newell´s, a Vélez y a Estudiantes, los dos mejores equipos del fútbol argentino en el último lustro.

La formación base del campeón fue: Lucchetti; Julio Barraza, Sebastián Méndez, Víctor López, Marcelo Bustamante; Marcelo Quinteros, Maximiliano Bustos, Walter Erviti, James Rodríguez; Sebastián Fernández y Silva. En las últimas jornadas hubo un par de cambios: Roberto Battión por el lesionado Maxi Bustos y Emmanuel Pío por el zurdo y talentoso mediocampista colombiano de sólo 18 años, Rodríguez. Además de ser el primer título de la institución, también fue la primera vez que un entrenador ex arquero, como Falcioni, obtiene un campeonato dirigiendo al equipo de principio a fin del mismo.

Con este logro, el conjunto del Sur del Gran Buenos Aires ingresó a la Copa Libertadores 2010 directamente a la fase de grupos, donde la tendrá muy difícil: chocará con un club con mucha historia en el continente, como Nacional de Uruguay, deberá jugar en los 2400 metros de altura contra Deportivo Cuenca de Ecuador y enfrentará a uno de los mejores equipos mexicanos, el Morelia. Falta confirmar la continuidad de Méndez y de Silva, dos hombres clave en la estructura del campeón. Tratarán de que el central revea su decisión de retirarse de la actividad profesional e intentarán retener al goleador y ahora ídolo del club, Silva, aunque sea para que juegue el torneo continental.

El 3 de enero del año que viene, los de Falcioni retornarán a los entrenamientos con el título bajo el brazo. Por supuesto, todo gran festejo necesita su merecido descanso. En el próximo semestre, el Taladro se enfocará de lleno en la Copa pero sin descuidar el torneo doméstico, tal como lo afirmó su director técnico: "Si logramos mantener a Méndez y a Silva, podemos pelear en los dos frentes. Tendremos que organizarnos bien porque en sólo tres meses y medio vamos a jugar dos competencias muy importantes. Creo mucho en este plantel", cerró Falcioni.

A fines de enero, el equipo volverá al ruedo oficial. Mientras tanto, todo el pueblo banfileño brindará y estará de fiesta día tras día. Estos jugadores ya hicieron historia. Entonces, la parte verdiblanca del Sur del Gran Buenos Aires espera que esa historia se repita. Festeje todo Banfield, festeje. Lo tienen muy merecido.

Passarella es el nuevo presidente de River, el día 6 y por 6 votos

No podía ser de otra forma. El mejor 6 de la historia de River y uno de los mejores de la historia del fútbol argentino, Daniel Alberto Passarella, ganó la elección presidencial del club el 6 de diciembre, por 6 votos. El Kaiser será el presidente de la institución de Núñez durante los próximos cuatro años en reemplazo de José María Aguilar, quien dejó el club en una situación deplorable, con muchos jugadores mediocres y una deuda que, se calcula, es de 140 millones de pesos.

En una votación sumamente pareja, Passarella venció al candidato Rodolfo D´Onofrio, quien tenía de su lado a grandes ídolos del Millonario como Norberto Alonso, Enzo Francescoli y Amadeo Carrizo. Luego de los comicios, hubo protestas importantes de parte de los perdedores, quienes amenazaron con ir a la Justicia, pero eso quedó en la nada y el único argentino en salir campeón mundial dos veces, en 1978 y en 1986 -aunque en ese Mundial no jugó-, se presentó oficialmente ante la ovación de una gran cantidad de socios riverplatenses.

El ex jugador de la Fiorentina y del Inter de Italia intentará poner en orden lo económico para después ir por lo deportivo y contratar jugadores acorde a la historia de River. Durante su gestión, el más campeón local argentino deberá reducir un pasivo muy importante y hacer una buena campaña en lo inmediato para no pensar en el promedio del descenso, que lo tendrá en las últimas posiciones en el arranque de la temporada que viene, en junio de 2010

Comienza entonces el mandato del Kaiser, el segundo argentino en ser futbolista, entrenador y presidente del mismo club, después de Carlos Babington en Huracán. Tiene la confianza de parte de la mayoría de los simpatizantes millonarios y la certeza de que, en sus épocas de jugador y de director técnico, dio todo por River. Ahora, como presidente, tratará de hacer lo mismo y obtener tantos títulos como antes. "Quiero ganar la Copa Libertadores como presidente", afirmó quien marcó 99 goles en el club. Esa es la obsesión de los riverplatenses, que no tienen esa gran alegría desde 1986. Éxitos Daniel, uno de los dos gigantes del fútbol argentino los necesita.