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¿Este Barcelona ya es el mejor equipo de la historia del fútbol mundial?


Luego de la histórica y humillante goleada 5 a 0 sobre el Real Madrid en el Camp Nou, que lo depositó una vez más en la punta de la Liga Española, el Barcelona volvió a estar en boca de todos los futboleros. Frases como "nunca en mi vida vi a ningún equipo que juegue tan bien", "estos tipos son máquinas", "recuperan la pelota demasiado rápido y no la regalan casi nunca" demuestran la dimensión de un conjunto verdaderamente increíble.

Generalmente, los once titulares son: Víctor Valdés; Daniel Álves, Gerard Piqué, Carles Puyol, Eric Abidal; Xavi Hernández, Sergio Busquets, Andrés Iniesta; Lionel Messi, David Villa y Pedro Rodríguez. Basado en la fortaleza física y mental de los dos centrales, más el extraordinario manejo de pelota de los tres mediocampistas y la explosión y el gol de los tres delanteros, el equipo dirigido por Joseph Guardiola aplasta a casi todos los que se ponen en su camino, inclusive a un Real Madrid renovado de la mano de su flamante entrenador, José Mourinho.

De esta manera, ya nacen las comparaciones con el Barcelona de Johan Cruyff, el recordado Ajax de Louis Van Gaal o el Madrid que ganó las primeras cinco Copas de Campeones de Europa. Inclusive, también se trazan paralelos con algunas Selecciones impresionantes, como la Holanda de Rinus Michels, en 1974, o el Brasil de 1970. Claro, este Barcelona de Guardiola no sólo gana partidos y títulos, sino que está marcando un antes y un después en el estilo de juego, con la posesión del balón casi todo el partido y los permanentes ataques hasta demoler a goles al rival.

A diferencia de lo que hace en la Selección Argentina, Messi sólo es la frutilla del postre en el conjunto catalán. No le dan la pelota en la mitad de la cancha para que se encargue de resolver todo en una jugada, sino que hacen circular la número cinco de un lado a otro hasta que encuentran los espacios vacíos para concretar. Por eso, en muchísimas encuestas, este equipo ya salió votado como el mejor de toda la historia del fútbol mundial. Es muy difícil de comprobarlo, en realidad es imposible, pero lo que es muy fácil de entender es que verlo por televisión es un lujo y un disfrute comparable con muy pocas cosas. Sólo falta rezar para que este estilo de juego lo practiquen cada vez más clubes, y no cada vez menos.

Otro dato muy valorable en el Blaugrana es que siete de los once habituales titulares son de la cantera, nacidos en el club. A diferencia del Madrid, el eterno rival, Barcelona les inculca un estilo de juego desde muy chicos a sus jugadores, quienes empiezan en La Masía -donde entrenan los juveniles- con una idea futbolística en la cabeza, lo que les posibilita jugar en la Primera con total tranquilidad y con la confianza de saber qué deben hacer siempre dentro del campo de juego.

Así que, si usted es futbolero, no importa qué tenga que hacer a la hora del partido. Deje de lado sus preocupaciones diarias y, al menos por dos horas, goce de un fútbol que hace mucho tiempo no se ve, con jugadas y goles casi perfectos. Encienda el televisor, ponga el canal correspondiente, agarre algo de la heladera para picar, tome asiento y disfrute: ¡juega el Barcelona!

Otra vez, Argentina falló en el partido clave y se fue del Mundial con un 0 - 4 contundente


No había jugado bien Argentina contra México. Los tres goles de aquel partido por los octavos de final habían sido gracias a situaciones fortuitas, no en base a buenas jugadas colectivas. Sin embargo, el cuerpo técnico, con Diego Maradona a la cabeza, se dejó engañar por la victoria y decidió repetir el equipo frente a Alemania por los cuartos de final. Pero claro, Alemania no es México y quedó más que demostrado...

Con Maximiliano Rodríguez y Ángel Di María - ambos con un flojísimo Mundial- como volantes por los costados, la Albiceleste careció de marca y lo dejó a Javier Mascherano demasiado solo en esa función clave. Si bien los teutones se vieron favorecidos por el gol del crack Thomas Müller a los dos minutos producto de una pelota parada, luego siguió manejando la pelota por un buen tiempo. Igualmente, en los últimos quince minutos de la primera etapa y en los primeros quince de la segunda, Argentina lo apretó pero sin profundidad. Con intentos desprolijos y varios remates de media distancia, trató de igualar un encuentro muy esquivo desde el comienzo. Como no lo logró, el tricampeón mundial dio una lección de cómo se maneja el contraataque y lo difinió de esa manera, a través de Miroslav Klose -dos veces- y de Arne Friedrich.

Con un Lionel Messi demasiado lejos del arco contrario -otro error del entrenador- y jugando más de enganche que de delantero, el conjunto de Maradona no tuvo ese aporte picante del crack del Barcelona en los últimos 30 metros. De cualquier manera, se esperaba mucho más del rosarino en los cuartos de final, pero no es el único culpable. No tuvo ese equipo atrás que lo respaldara, no jugó donde más lastima y careció de jugadores que le armaran sociedades, como en su club, para poder brillar a pleno.

Además de los ya mencionados Rodríguez y Di María, hubo otros jugadores que hicieron una Copa del Mundo bastante pobre. Por ejemplo, Martín Demichelis y Nicolás Otamendi -especialmente contra Alemania- no estuvieron a la altura de las circunstancias. Nadie discute que ambos son grandes jugadores, pero se los notó imprecisos y lentos en el cotejo que marcó la despedida. Quizás todos ellos más Jonás Gutiérrez fueron los de más bajo nivel, pero tampoco se les puede caer con todo.

Hubo varias fallas, y de las importantes, en la Selección los últimos cuatro años: el proceso de Alfio Basile como técnico terminó en escándalo, Julio Grondona no quiso que el requerido Oscar Ruggeri sea ayudante de campo de Maradona, hubo muchísimas discusiones y peleas entre el mismo Diego, Carlos Bilardo, Humberto Grondona, Alfio Basile hijo, Jorge Ribolzi y demás, cambio de entrenador en medio de unas Eliminatorias pésimas con ambos, fuertes cruces de Maradona con la prensa post clasificación en Montevideo, discutible y polémica confección de la lista de los 23 jugadores que fueron a Sudáfrica...

Es probable que todo eso no haya sido un factor decisivo a la hora de perder 4 a 0 contra Alemania, pero sin dudas que no suma para nada. Al contrario, resta y desvía objetivos. Algo similar a lo que sucedió en la previa a la final de la Copa Davis de tenis contra España en Mar del Plata. ¿Resultado? También derrota cómoda. ¿Será casualidad? Lo cierto es que el "puterío" previo aleja las chances de llegar al objetivo. Así, Argentina redondeó otra Copa del Mundo discreta y deberá esperar cuatro años más, hasta Brasil 2014, para intentar llevarse el título por tercera vez. Una verdadera lástima por la enorme ilusión que había generado en toda su gente.

Los otros cuartos de final concluyeron de las siguiente manera:

Uruguay 1 (Diego Forlán) - Ghana 1 (Sulley Muntari). Ganó Uruguay 4 a 2 en los penales.
Holanda 2 (Wesley Sneijder -2-) - Brasil 1 (Robinho).
España 1 (David Villa) - Paraguay 0.

Con los horarios de Argentina, las semifinales se jugarán así:

URUGUAY - HOLANDA
Martes 6 de julio - 15:30 - Ciudad del Cabo.

ESPAÑA - ALEMANIA
Miércoles 7 de julio - 15:30 - Durban.

Argentina no jugó bien, pero está entre las ocho mejores del mundo y su ilusión se agiganta


Muchos aspectos para analizar dejó la victoria de Argentina 3 a 1 sobre México en los octavos de final de este Mundial de Sudáfrica. En los primeros 20 minutos, el equipo de Diego Maradona arrancó impreciso, como desconcertado contra un rival que salió a jugarle de igual a igual y que, incluso, lo hizo pasar un par de sustos en ese lapso, especialmente con dos tiros de afuera del área de Carlos Salcido y de Andrés Guardado que salieron muy cerca del arco de Sergio Romero (es más, el primer remate dio en el travesaño).

A partir del gol en clarísima posición adelantada de Carlos Tevez a los 25 minutos, el equipo se tranquilizó al mismo tiempo que los mexicanos se desesperaron. En ese instante de desconcentración del Tri por el increíble gol que le habían cobrado a la Albiceleste, Gonzalo Higuaín aprovechó un horror defensivo del conjunto de Javier Aguirre y estampó el 2 a 0, en una definición muy similar a la que hizo en un River 3 - Boca 1 en el Monumental.

El complemento fue, sin dudas, lo peor de Argentina en esta Copa del Mundo. Más allá de la estupenda definición de Tevez desde afuera del área que le dio el 3 a 0 a los seis minutos, el bicamepón mundial se retrasó demasiado y le dejó el campo y la pelota al rival, que llegó al descuento a través de un gran gesto técnico y mejor disparo de Javier Hernández, un joven muy interesante y con muchísimo futuro.

Para vencer a Alemania en cuartos de final el sábado a las 11, hora argentina, y meterse entre los cuatro mejores del mundo después de 20 años, el equipo de Maradona deberá mejorar mucho. Con cuatro centrales en el fondo gana seguridad defensiva pero sigue teniendo flojas actuaciones Martín Demichelis. Quizás la única explicación para que el primer marcador central conserve su lugar entre los 11 sea que conoce perfectamente los movimientos de los alemanes, a quienes enfrenta todos los fines de semana en la Bundesliga.

El resto de la defensa, con un Nicolás Otamendi en un nivel muy alto como lateral por derecha, más la presencia de Nicolás Burdisso como segundo marcador central y Gabriel Heinze como lateral izquierdo, tiene un rendimiento bueno y parece inamovible, más allá de la recuperación física de Walter Samuel. Los tres delanteros también van a mantener sus lugares, excepto que haya alguna lesión. Contra México, los goles de la figura de la cancha, Tevez, más la impecable definición de Higuaín hacen que Diego no tenga que cambiar. El que no tuvo un gran encuentro fue Lionel Messi, demasiado tirado atrás y con apenas chispazos de su talento. Por ahora alcanza, pero se lo vio muy fastidioso y lejos del balón en el segundo tiempo.

El sector que más preocupa de cara al cotejo contra Alemania es el mediocampo. El único de esa zona que está jugando muy bien es el capitán Javier Mascherano. En los costados, con Maximiliano Rodríguez y Ángel Dí María intrascendentes, Maradona debería hacer modificaciones. Ni el ex Newell´s ni el ex Rosario Central aportaron demasiado en ningún aspecto y sus presencias como titulares contra los teutones están en duda. En el banco esperan su oportunidad Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez. No debiera extrañar que ambos jueguen de arranque el sábado en Ciudad del Cabo, donde la Selección de Diego intentará tomarse revancha del que, de local y en la misma instancia, fue el verdugo en el último Mundial.

Argentina ya está en los octavos de final y la película de Palermo parece no tener fin


Le hizo un gol "en mulettas" a River para eliminarlo de la Copa Libertadores en un Superclásico después de seis meses inactivo por una rotura de ligamentos, se le cayó un cartel de publicidad en la rodilla y otra vez sufrió la misma lesión, le convirtió dos goles al Real Madrid y le dio otra Copa Intercontinental a Boca, marcó un tanto de mitad de cancha con el pie y otro desde esa distancia ¡con la cabeza!, metió un penal pateado con las dos piernas al mismo tiempo, anotó dos goles apenas días después de que uno de sus hijos quedara a las puertas de un nacimiento que nunca llegó y lloró esa tarde en pleno partido, se metió en la historia grande del fútbol argentino a nivel clubes, superando a Francisco Varallo como máximo goleador en la historia de Boca. Todo eso no es una película, es una realidad en la carrera de Martín Palermo. Pero hay más...

Vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, erró tres penales el mismo partido en la Copa América. Hace poco, en octubre del año pasado, hizo el gol de la clasificación del equipo de Diego Maradona agónicamente, bajo la lluvia que caía en el Monumental, en posición adelantada. Ahora, como si todo lo anterior fuera poco, debutó en un Mundial con 36 años y 277 días y diez minutos le alcanzaron para darle un nuevo pase a la red y quedar en la historia otra vez: es el debutante más veterano en un Mundial, el goleador más viejo de su Seleccionado en la historia en la Copa del Mundo (superó a su ahora DT) y, además, es el primer jugador de Boca que anota en el campeonato más importante desde que Mario Evaristo lo hiciera en Uruguay 1930.

Es verdaderamente de ficción la trayectoria de Palermo, quien liquidó el encuentro en el que Argentina venció 2 a 0 a Grecia, con el otro gol marcado por Martín Demichelis. Así, la Albiceleste pasó a los octavos de final, donde enfrentará otra vez a México, idéntico rival al que derrotó en la Copa del Mundo anterior, en la misma instancia. El equipo de Maradona fue muy superior a un oponente flojísimo, a pesar de que recién abrió el marcador a quince minutos del final, a través de una pelota parada, situación gracias a la que empezó en ventaja en todos los encuentros de la primera ronda.

Sin demasiados sustos, el equipo con siete suplentes que puso el entrenador contra los helénicos ganó merecidamente y, de paso, les dio descanso a los habituales titulares. Con Mario Bolatti, Clemente Rodríguez y Nicolás Burdisso como los más destacados, más una última media hora muy buena de Lionel Messi, que aprovechó en ese momento el desgaste de sus marcadores que lo maltrataron siempre y remató al arco en la previa al gol de Palermo, el bicampeón mundial ya piensa en lo que viene. Por ahora, está nuevamente entre los 16 mejores del planeta y chocará contra México el domingo a las 15:30, hora argentina, en Johannesburgo, en busca del pasaje a los cuartos de final.

Si es por la lógica, la Albiceleste está dos goles arriba de los aztecas y no debería tener mayores problemas, pero esto es fútbol. Y no siempre, en este deporte, dos más dos es cuatro. En Alemania, Maximiliano Rodríguez clavó aquel zurdazo, en el alargue, que lo clasificó al conjunto de José Pekerman a los cuartos. Ahora, de la mano de Maradona desde el banco y de Messi dentro de la cancha, Argentina aspira a que haya otra victoria frente a los mexicanos. Claro, con un desenlace diferente en el torneo que tenga sólo tres palabras: campeón del mundo.

Argentina aplastó 4 a 1 a Corea del Sur y, hasta ahora, es el mejor equipo del Mundial


Goles, lujos, gambetas, toque asociado. En definitiva, fútbol. Eso es lo que desplegó Argentina en la goleada 4 a 1 contra Corea del Sur en el segundo partido de la primera fase, en un grupo B que lo tiene como único líder. Gracias a los tres tantos de Gonzalo Higuaín y a uno en contra de Chu Young Park, el equipo de Diego Maradona se llevó los tres puntos que casi lo clasifican a los octavos de final, excepto que ocurra un milagro futbolístico en la tercera jornada. El descuento de los asiáticos fue sobre el final del primer tiempo, gracias a un error de Martín Demichelis en defensa, aprovechado por Chung Yong Lee, quien le dio el 1-2 a su Selección.

En el segundo tiempo, Corea no tuvo ideas para ir a buscar el empate y el bicampeón mundial aprovechó un muy buen ingreso de Sergio Agüero a 15 minutos del final para liquidar el partido. Más allá de que dominó ampliamente el trámite y de que la diferencia de tres goles fue justa, la albiceleste sigue teniendo aspectos para corregir. La posición de Jonás Gutiérrez como lateral derecho no termina de cerrar y el equipo sigue teniendo algunas dudas por ese sector. Por ahora no se notan demasiado porque hay rivales flojísimos en la ronda inicial, pero en los cruces mano a mano a partir de octavos de final pueden costarle caro. Además del error-horror de Demichelis en el gol de los surcoreanos, el defensor del Bayern Münich volvió a mostrar un bajo nivel. La correcta entrada de Nicolás Burdisso abre una duda para el entrenador en el puesto de primer marcador central.

El problema para Diego es que se lesionó Walter Samuel y entonces Burdisso iría de segundo central en reemplazo del hombre del Inter, quien tiene una contractura que, en principio, no le impediría jugar en el casi seguro cruce de octavos de final que, por ahora, sería contra México. Obviamente, al Muro no lo van a arriesgar frente a Grecia, en el último cotejo de la primera rueda. Además, tanto Sergio Romero como Gabriel Heinze siguen muy firmes, el primero desde el arco y el segundo desde el lateral izquierdo. Con respecto al debut frente a Nigeria, levantaron un poco el nivel Gutiérrez y Ángel Di María. Igualmente, ninguno de los dos hizo un gran partido. Quizás la entrada de Maximiliano Rodríguez aportó mucho para la mejora de Jonás, ya que le dio ese ida y vuelta por la derecha que Juan Sebastián Verón no siente. Por eso, quedan dudas acerca de quién será el volante por la derecha contra Grecia. Como número "5" clásico, Javier Mascherano hizo lo de siempre: corrió mucho, quitó y les entregó la pelota "limpia" a sus compañeros.

Adelante, los tres estuvieron muy afilados. Además de la tripleta de un muy preciso Higuaín, Lionel Messi mostró los destellos habituales y participó en los cuatro goles argentinos, jugando más de enganche que de delantero para abastecer al punta del Real Madrid. Otra vez, Carlos Tevez jugó bien, se tiró atrás cuando el equipo lo necesitó y tuvo un par de situaciones que no supo aprovechar. El ex delantero de Boca sigue con un muy pobre promedio de gol en su Selección pero contra Corea jugó un muy buen encuentro y, una vez más, fue muy solidario con sus compañeros a la hora del sacrificio. De cualquier manera, ¿está bien que un delantero de raza como Tevez marque más de lo que juegue? ¿O sería más productivo en los últimos metros, como lo hizo en Boca y en el Corinthians de Brasil, donde se cansó de hacer goles jugando más arriba?

En fin, Argentina volvió a ser Argentina. Con un equipo muy ofensivo, con un juego vistoso y llegadas importantes al arco rival, con goles muy lindos como el último y, por qué no, con algunos desacoples en defensa típicos de un conjunto que va mucho al ataque y suele desordenarse atrás. Con todo eso más el mejor jugador del mundo afilado, Messi, el equipo de Maradona sueña con levantar la Copa del Mundo por tercera vez en su riquísima historia. ¿Podrá? Debe ajustar algunos detalles defensivos, pero la base está. Por lo pronto, la tercera escala hacia la gloria se llama Grecia.

Además del triunfo en el debut, Argentina tiene otro motivo para ilusionarse: apareció Messi


Picante, desequilibrante, atrevido, gambeteador, participativo, influyente, decisivo en el juego. Así se lo vio a Lionel Messi en el debut de Argentina en el Mundial de Sudáfrica, parecido a lo que hace en el Barcelona. El mejor jugador del mundo hizo de todo aunque le faltó lo más importante: concretar las cuatro situaciones de gol que tuvo. Un detalle no menor, especialmente cuando enfrente haya rivales mucho más fuertes que esta débil Nigeria. Lo que no lograron Messi ni Gonzalo Higuaín -que tuvo tres clarísimas y las falló-, sí lo hizo Gabriel Heinze, quien con un cabezazo espectacular tras un centro preciso de Juan Sebastián Verón en un corner desde la derecha, puso el 1 a 0 definitivo cuando sólo iban seis minutos del primer tiempo.

Como indicaba la lógica, por la categoría de los jugadores, el equipo de Diego Maradona fue claramente superior a los africanos, aunque terminó sufriendo por la impericia de los delanteros a la hora de la concreción. A la misma altura de la importancia de los tres puntos en el primer partido estuvo la brillante actuación de Messi, que jugó su mejor partido con la camiseta argentina. Fue el eje de todas las jugadas de peligro de la Albiceleste, que fueron no menos de diez. Con gambetas increíbles, buenas asistencias y remates de media distancia hizo lucir al arquero Vincent Enyeama, la gran figura del encuentro.

Más allá de la justicia de una victoria que tendría que haber sido más holgada y sin sufrimiento, quedan varios aspectos a mejorar. No se entienden muy bien las posiciones de Jonás Gutiérrez y de Ángel Di María, los dos encargados de hacer ese incansable ida y vuelta por los costados. El jugador del Nwecastle inglés debe cubrir una exagerada cantidad de metros por la banda derecha y en algunas jugadas de ataque de los africanos fue superado por su sector. Quedó a mitad de camino varias veces y eso podría haber complicado seriamente al equipo. Por el lateral izquierdo, Di María está obligado a correr y a marcar demasiado y se pierde en esa función, dado que las enormes condiciones técnicas del zurdo son casi inútiles si se ocupa más de marcar que de llegar vacío al arco rival.

Con ese déficit por los laterales, muchas veces el bicampeón mundial se vio desbordado por un equipo bastante flojo. Igualmente, el arquero Sergio Romero no tuvo demasiado trabajo, aunque se lo notó muy seguro en sus pocas intervenciones. En el fondo, el mejor fue Heinze que, además del gol, mostró firmeza en su posición de lateral izquierdo. Walter Samuel también tuvo un encuentro impecable, excepto por una pelota que perdió en forma insólita a la salida y que casi cuesta un gol de Nigeria en el amanecer del partido. El de tarea más pobre del fondo fue Martín Demichelis, quien salió a cortar a destiempo tres o cuatro veces y no brindó la seguridad habitual en él.

El doble cinco de Javier Mascherano y Verón estuvo correcto, aunque el hombre del Liverpool jugó mejor que el de Estudiantes, quien estuvo impreciso en algunos pases fáciles que no suele errar. En cambio, el capitán fue, después de Messi, el mejor futbolista del conjunto de Maradona, cortando y distribuyendo correctamente en el centro de la cancha. La actuación del otro delantero, Carlos Tevez, fue aceptable. Si bien no tuvo chances claras de gol, se tiró más atrás y colaboró con los mediocampistas en la marca, además de dar dos buenas asistencias que Higuaín ni Messi supieron aprovechar.

En síntesis, el trabajo argentino fue aceptable para ser un debut en una Copa del Mundo, a la que clasificó jugando bastante mal. A partir de ahora, habrá que corregir varios temas ya destacados, pero siempre es mucho más fácil hacerlo con los tres puntos en el bolsillo. En su segundo cotejo, Argentina enfrentará a Corea del Sur el jueves a las 8:30, hora argentina. Con Demichelis un poco más firme, con con un trabajo más aceitado en los costados, con un Verón -que está en duda por una mialgia- más preciso, con Higuaín más fino en los últimos metros y, especialmente, con un Messi tan brillante como el del compromiso inicial, todos los futboleros albicelestes pueden soñar tranquilos con un hermoso dejavú de Maradona levantando la Copa como en 1986. Sólo resta esperar a que los días y a que los encuentros pasen...

Además, los otros partidos de la primera fase terminaron así:

Grupo A: Sudáfrica 1 (Siphiwe Tshabalala) - México 1 (Rafael Márquez); Francia 0 - Uruguay 0.
Grupo B: Corea del Sur 2 (Lee Jung Soo y Park Ji Sung) - Grecia 0.
Grupo C: Inglaterra 1 (Steven Gerrard) - Estados Unidos 1 (Clint Dempsey); Eslovenia 1 (Robert Koren) - Argelia 0.
Grupo D: Alemania 4 (Lukas Podolski, Miroslav Klose, Thomas Müller y Cacau) - Australia 0; Ghana 1 (Asamoah Gyan de penal) - Serbia 0.

En la previa del Mundial, España y Brasil son los máximos favoritos


Siempre, antes de una competición muy importante, hay algunos equipos (en este caso, Selecciones) que son, en teoría, superiores a otros y, por lo tanto, tienen más chances de quedarse con el título. Apenas tres días antes del comienzo del Mundial de Sudáfrica, España y Brasil son los candidatos principales para levantar la Copa del Mundo el domingo 11 de julio.

Los españoles, campeones de Europa hace dos años, son los que mejor están jugando, ganaron los diez partidos que jugaron en Eliminatorias y tienen el mejor mediocampo del mundo. Con Xavi Hernández, Xabi Alonso, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta, Sergio Busquets y David Silva en ese sector de la cancha, el entrenador Vicente Del Bosque tiene muchísimas variantes de jerarquía, en las que también están incluidos Mata, Jesús Navas y Javi Martínez, aunque algo lejos del estrellato de los anteriores.

Con un nivel de juego notable y dos delanteros muy importantes como Fernando Torres -que no llega diez puntos físicamente- y David Villa, más la impresionante aparición del joven del Barcelona, Pedro Rodríguez, los ibéricos tienen una presión extra que les puede ser muy perjudicial: en los Mundiales siempre prometen pero nunca superaron los cuartos de final. Si bien este equipo es el mejor de la historia española, tendrá que superar esos miedos escénicos históricos, como ya lo hizo en la Eurocopa 2008. El equipo base de Del Bosque es: Iker Casillas; Sergio Ramos, Gerard Piqué, Carles Puyol, Joan Capdevila; Andrés Iniesta, Xabi Alonso, Xavi Hernández, David Silva; David Villa y Fernando Torres.

Apenas debajo de España en los pronósticos aparece el pentacampeón mundial, Brasil. El conjunto dirigido por Carlos Dunga viene de ganar la Copa América 2007 y la Copa Confederaciones 2009. Pese a esos logros, el entrenador es resistido por una parte de la prensa y de la gente brasileña porque no se identifica con el estilo de juego histórico del Scratch. Amante de un sistema defensivo sólido, el técnico sabe que tiene jugadores de sobra para lograrlo. Tiene dentro de sus 23 convocados al mejor arquero del mundo, Julio César, dos laterales derechos de lo mejor del planeta como Maicon y Daniel Alves y un central que la rompe: Lucio.

Sin embargo, en forma opuesta a lo que indica su tradición, el campeón de América cuenta ahora con mejores defensores que delanteros, ya que sus puntas no están pasando un gran momento. Igualmente son de jerarquía, pero menor a la que nos tienen acostumbrados los brasileños, con un Kaká que no está en su plenitud física y tuvo una temporada bastante pobre en su llegada al Real Madrid. A él se suman Robinho y Luis Fabiano, quienes no están en clubes de elite, ya que el primero juega en el Santos de su país y el segundo en el Sevilla de España.

Así, con no muchas variantes en ataque pero con una defensa envidiable y su chapa inigualable en campeonatos mundiales, Brasil saldría a la cancha con un equipo similar al siguiente: Julio César; Maicon, Lucio, Juan y Michel Bastos; Gilberto Silva, Felipe Melo, Elano; Kaká; Robinho y Luis Fabiano.

En un segundo grupo de favoritos están Argentina, el campeón del mundo Italia, Alemania e Inglaterra. El equipo de Diego Maradona llega a Sudáfrica con muchas dudas en cuanto al funcionamiento, dado que hizo unas Eliminatorias muy flojas y clasificó con sufrimiento. Sin embargo, la enorme categoría de sus delanteros, los mejores del mundo en la actualidad, hacen que el bicampeón mundial se ilusione y sea candidato nuevamente, aunque ahora viene desde atrás. Con el mejor futbolista de todos los tiempos como director técnico y el mejor jugador del mundo actual, Lionel Messi, la Albiceleste quiere levantar la Copa por tercera vez y tiene con qué, especialmente en la delantera, en la que, además de Messi, están entre los 23 Gonzalo Higuaín, Diego Milito y Carlos Tevez. Un poco más atrás en la consideración aparecen Sergio Agüero y Martín Palermo.

Lo de Italia y Alemania es más por la historia que por la actulidad. Dueños de camisetas que pesan mucho en estos torneos (los italianos fueron campeones cuatro veces y los germanos, tres) no pasan por un gran presente futbolístico pero son países que casi siempre llegan a instancias decisivas cuando muy pocos lo esperan. Tienen un poderío defensivo muy bueno y son fieles a ese estilo de juego que tan buenos resultados les ha dado.

En cambio los ingleses, de la mano del DT italiano Fabio Capello, mejoraron muchísimo últimamente y llegan al Mundial con buenos rendimientos, A pesar de que tres de sus jugadores emblemas como David Beckham, Michael Owen y Río Ferdinand no podrán estar por lesión, Inglaterra es uno de los mejores del planeta en cuanto al nivel futbolístico. Debido a que no cuentan con el peso de la historia que sí tienen Italia y Alemania y a las lesiones ya mencionadas, los británicos arrancan de atrás pero pueden sorprender.

En un tercer y último grupo de favoritos se ubican Holanda, Francia y Portugal. La Naranja Mecánica posee su tradicional potencia ofensiva. Con figuras internacionales como Rafael Van der Vaart, Arjen Robben, Dirk Kuyt, Robin Van Persie, Ryan Babel y Wesley Sneijder, los holandeses cuentan con muchas variantes más que interesantes de mitad de cancha hacia adelante. Deberá superar, como España y, en menor medida Inglaterra, el peso de sus experiencias fallidas a la hora de las instancias decisivas.

El subcampeón del mundo, Francia, tiene en la actualidad un nivel tan bajo que prácticamente queda afuera de la consideración del ambiente futbolístico para ganar el Mundial. El conjunto de Raymond Domenech viene de quedar afuera en la primera ronda en la Eurocopa 2008 y de hacer una pobrísima Eliminatoria, en la que logró clasificar recién en el repechaje contra Irlanda, con un gol de Thierry Henry que debió haber sido invalidado porque bajó la pelota con la mano, groseramente. Pese a todos sus problemas, los galos tienen jugadores de jerarquía (Franck Ribery, Henry, Florent Malouda, Patrice Evra, Eric Abidal y Nicolás Anelka, por ejemplo) como para hacer un buen papel y, porqué no, llegar a su tercera final en las últimas cuatro Copas del Mundo.

Portugal, dirigido por Carlos Queiroz, tiene a uno de los dos mejores futbolistas de la actualidad, Cristiano Ronaldo. Igual, el delantero del Real Madrid, de gran temporada personal, no está solo. Con compañeros de la talla de Ricardo Carvalho, Paulo Ferreira, Deco (los tres en el Chelsea), Simao Sabrosa (Atlético Madrid) y Nani (Manchester United), Ronaldo tiene con qué ilusionarse, aunque los lusos deberán mejorar muchísimo la pálida imagen dejada en la Eliminatoria, donde tuvieron que jugar el repechaje, en el que derrotaron a Bosnia y entraron con angustia al certamen más importante.

Con esos nueve países tratando de quedar en la historia y varios más con el deseo de dar la sorpresa (todos los africanos en "su" Mundial, más Estados Unidos y el Chile de Marcelo Bielsa pueden conseguirlo), Sudáfrica sólo tiene que esperar tres días más para dar comienzo a la fiesta. Por primera vez, un Mundial tiene sede en un país del continente más pobre y postergado. Justamente, el local y México levantarán el telón el viernes 11 de junio, a las 16 hora local, las 11 hora argentina. ¡Que comience a rodar la pelota de una vez por todas!

Paso a paso, Messi se mete entre los mejores de la historia del fútbol mundial

No hace falta hacer una introducción sobre quién es el argentino Lionel Andrés Messi porque todos los futboleros del mundo lo saben. Quizá no conozcan en profundidad su historia o sus datos personales pero sí han comprobado lo que es capaz de hacer cuando entra a una cancha de fútbol. En este 2010 han existido muchas más comparaciones con Diego Armando Maradona de las que ya había en 2009. Claro, sus ocho goles en una semana y luego sus cuatro tantos al Arsenal de Inglaterra por los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa, hicieron recordar al genio de Villa Fiorito.

Con esos cuatro gritos en el Camp Nou frente al conjunto inglés, que le permitieron a los catalanes meterse nuevamente entre los cuatro mejores del Viejo Continente, el rosarino alcanzó al brasileño Rivaldo, con 25 tantos, como máximo goleador histórico del Barcelona en la competición más prestigiosa del continente. Y eso que Lío sólo tiene 22 años... Por las dudas, pocos días después, el zurdo le convirtió su séptimo gol en ocho encuentros al Real Madrid en el Superclásico español. El equipo de Josep Guardiola, también uno de los mejores de la historia, triunfó 2 a 0 como visitante y le sacó tres puntos al Merengue en la cima de la Liga de España, cuando quedan 21 en disputa.

Claro está que el mejor jugador del mundo en la actualidad hace méritos para que las comparaciones surjan inmediatamente. Hizo muchos goles parecidos a los de Maradona, incluso los dos que Diego les marcó a los ingleses: uno gambeteando a medio equipo rival, con el arquero incluido (frente al Getafe), y el otro con la mano (en el clásico de la ciudad contra el Espanyol). Fue la figura excluyente en un campeonato del mundo sub 20 en donde Argentina fue campeón (Holanda 2005) al igual que Maradona, que lo hizo en Japón 1979. También usa la 10 de Barcelona, debutó en la Selección mayor contra Hungría y no le fue bien en el primer Mundial de mayores que disputó, como le pasó al más grande. Ah, por si hiciera falta alguna coincidencia extrafutbolística: es zurdo, su segundo nombre empieza con A y su apellido con M...

Nacido el 24 de junio de 1987, el campeón olímpico en los Juegos de Beijing 2008 y ganador de numerosos premios en 2009, entre ellos el Balón de Oro como "el mejor jugador del mundo" entregado por la FIFA, ya está décimo entre los máximos goleadores de la riquísima historia culé. Con 120 tantos superó, por ejemplo, al extraordinario búlgaro Hristo Stoichkov. Además, fue el jugador blaugrana más joven en llegar a hacer 100 goles, marca que superó con apenas 22 años y seis meses.

Para no seguir poniendo cifras y números que avalen que Messi ya está entre los más grandes de la historia del fútbol mundial, basta repasar algunas declaraciones de sus compañeros y también de los rivales. Por ejemplo su entrenador, Guardiola, afirmó: "Lo que está haciendo Lío es muy importante, ser tan decisivo y tan contundente en el primer nivel es súper difícil. Pero lo que tiene Lionel es que ahora va a llegar a su casa y mañana a la mañana, cuando se levante, va a seguir buscando el afecto de sus compañeros y va a tratar de seguir mejorando cosas". El lateral derecho del Barsa, el brasileño Daniel Alves, dijo: "Yo vengo diciendo hace rato que es el mejor del mundo y tenemos la suerte de tenerlo de nuestro lado todos los días".

Pero la declaración que fue la más sorprendente y la que, quizás, se ajusta más a la realidad, la hizo el entrenador del Arsenal, el francés Arsene Wegner, luego de sufrir los cuatro goles de la Pulga en los cuartos de final de la Liga de Campeones: "Messi es un jugador de PlayStation. Él puede sacar ventaja de cualquier error que cometamos". De los comentarios de los goles de Messi en casi todos los idiomas, hay uno que pronunció un periodista inglés y que resume a la perfección lo que sienten los espectadores o los propios protagonistas cuando el rosarino está en cancha: "He is just unstoppable" (él es simplemente imparable), dijo el británico.

El entrenador de la Selección Argentina, Maradona, y sobre todo los hinchas albicelestes se ilusionan con ver al mejor Messi en el Mundial de Sudáfrica 2010, que arrancará el 11 de junio. Hasta ahora, el 10 del Barcelona no rindió de la mejor manera en la Selección. Como sea, hay que disfrutar que un argentino es el mejor furbolista del planeta y, especialmente, que con 22 años ya tiene un lugar ganado entre los más grandes de la historia del deporte más hermoso del mundo.

Argentina falló mucho en las dos áreas y cayó 4 a 2 contra la Catalunya de Cruyff

La Selección Argentina sigue sin encontrar el rumbo, el buen juego y, mucho menos, los resultados. Esta vez no jugó mal en ataque, al contrario, creó muchas situaciones de gol contra la Selección de Catalunya, pero falló la gran mayoría de ellas, ya que de doce que tuvo, sólo aprovechó dos. Los delanteros, Gonzalo Higuaín y Ezequiel Lavezzi, no tuvieron una mala tarde en cuanto al juego, pero erraron situaciones muy claras de gol, justamente lo que no se le puede perdonar a un delantero. Especialmente el del Real Madrid, que tuvo cuatro chances claras frente al arco de Víctor Valdés y las desperdició todas.

Además de no ser contundente frente al arco rival, el equipo de Diego Maradona -que no pudo dirigir por la suspensión que le aplicó la FIFA y lo vio desde la platea- también dio muchas ventajas en su propia área: fue muy flojo lo de toda la estructura defensiva albiceleste, en especial el arquero Diego Pozo, quien mostró un flojísimo nivel, y Nicolás Otamendi, el central de Vélez que sufrió mucho en la marca de Bojan y de Sergio García, el mejor jugador de la cancha. Fue regular la actuación de Martín Demichelis y también dejaron mucho que desear los dos laterales del fútbol argentino: por la derecha, Cristian Álvarez, de Arsenal (debut absoluto en la Selección) y por la izquierda, Emiliano Papa, de Vélez.

El combinado del holandés Johan Cruyff no tuvo siquiera una práctica previa al encuentro disputado en el Camp Nou pero igualmente cuenta con una base sólida, ya que seis de los once titulares juegan en el mejor equipo del mundo, el Barcelona, y sólo Bojan es suplente allí. El resto (Valdés, Gerard Piqué, Carles Puyol, Xavi Hernández y Sergio Busquets) van casi siempre desde el arranque en el campeón del mundo. De esa manera, marcó la diferencia pese a que fue superado en muchos tramos del cotejo, en especial en el primer tiempo. Logró vencer a la Argentina por primera vez con goles de Sergio García, Bojan, Sergio González de penal y Moisés Hurtado, mientras que para el conjunto dirigido, en esta ocasión, por Héctor Enrique y Alejandro Mancuso, anotaron el cordobés Javier Pastore -en su primer partido con la celeste y blanca- y Ángel Di María.

Si bien es cierto que al equipo de Maradona le faltaron muchos jugadores actualmente titulares, como Sergio Romero, Javier Mascherano, Juan Sebastián Verón y Lionel Messi, quienes están en la Selección tendrán que replantearse muchísimos temas: la ausencia notable de un equipo "de memoria" donde jueguen casi siempre los mismos, las discusiones internas que parecen interminables y ya cansan entre Carlos Bilardo, Alejandro Mancuso, Maradona, Julio Grondona, Sergio Batista y demás, la convocatoria de un número excesivo de jugadores (que ya asciende a ¡85!) desde que Diego es el técnico, dejar de lado los exabruptos que provocan que el entrenador no pueda estar al frente de sus dirigidos hasta el 15 de enero...

En fin, esa suma de equivocaciones dan como resultado la falta de una identidad de juego y, como consecuencia, los malos resultados. Faltan menos de seis meses para que la pelota empiece a rodar en el Mundial de Sudáfrica y la sensación es que, mientras se siga por este camino erróneo, cada vez se está más lejos de volver a ser los mejores del mundo después de 24 años en los que, a nivel de mayores, sólo hubo frustraciones. Si se continúa con esta línea, se estará más cerca de que haya una nueva a mediados del 2010.

Gracias al gol de Messi, el Barcelona venció a Estudiantes y es el campeón del mundo

Estudiantes de La Plata estuvo a sólo tres minutos de la hazaña, de ganarle al mejor equipo de todos y ser campeón del mundo. Pero, esta vez, la suerte estuvo del lado del que más la buscó: el Barcelona dominó ampliamente en el segundo tiempo, lo acorraló al Pincha contra su arco y le empató a los 43 del segundo tiempo con gol de Pedro, un juvenil de las Inferiores del club que entró en el segundo tiempo en reemplazo de Thierry Henry. Estudiantes, que se había puesto en ventaja a través de un cabezazo de Mauro Boselli a los 37 del primer tiempo, se quedó sin piernas en el alargue, abrumado por el buen juego del equipo catalán, ese que no había aparecido en la primera etapa por culpa de la buena presión del conjunto de Alejandro Sabella.


Los 30 minutos suplementarios siguieron con la tendencia de los 45 anteriores, con el Barsa teniendo el balón y los de La Plata intentando que todo se defina en los penales. Por si le hiciera falta para demostrar por qué es el mejor futbolista del planeta, Lionel Messi, que no había tenido un buen partido, apareció en posición de "9" tras un centro del brasileño Daniel Alves, impactó la pelota con el pecho, sentenció la historia y le dio a su club el primer título Intercontinental de su rica historia, aunque ahora se lo denomine Mundial de Clubes.

Sin dudas que fue muy meritorio lo del equipo argentino en los primeros 45 minutos, cuando supo contrarrestar el manejo de pelota habitual del Barcelona, le cortó los circuitos de juego en el mediocampo y se fue al descanso en ventaja con un cabezazo formidable de Boselli que, como buen goleador, aprovechó la única clara que tuvo en todo el partido, exactamente lo que se debe hacer cuando enfrente hay un rival tan poderoso, con tanta jerarquía individual y colectiva. Desde el arquero Damián Albil -en un nivel muy alto- hasta Boselli, todos se sacrificaron, lucharon y tuvieron su premio con el 1 a 0 parcial.

Ya en la segunda parte, el conjunto de Joseph Guardiola volvió a ser ese equipo tan temible que no había aparecido hasta allí. Manejó la pelota como lo suele hacer en todas las canchas, sustentado en la levantada de Xavi Hernández, quien había estado un poco impreciso en el primer tiempo, raro en uno de los mejores mediocampistas del planeta. A partir de allí, más el ingreso decisivo de Pedro por un intrascendente Henry y la entrada de otro joven de la cantera, Jeffren, apretó al Pincha contra Albil y dominó claramente el encuentro, aunque recién encontró la merecida igualdad en forma agónica, con un preciso frentazo de "Pedrito" por encima de la cabeza del arquero.

El crack rosarino, Lionel Messi, sentenció la final en el segundo tiempo del alargue y fue otra vez la tapa de todos los diarios deportivos del mundo, que se deshacen en elogios para el zurdo y para todo el Barsa en general. No es para menos, los catalanes se quedaron con todo lo que jugaron en este 2009: Liga Española, Champions League, Copa del Rey, Supercopa Europea, Supercopa Española y Mundial de Clubes. En tanto que el diez de la Selección Argentina, con apenas 22 años, ya cuenta con doce títulos: dos en la Selección Argentina (Mundial sub 20 en 2005 y medalla de oro olímpica en 2008, siendo la figura de ambos torneos) y diez en el blaugrana.

De cualquier manera, es digno de aplauso el gran trabajo de Estudiantes, que es el mejor equipo argentino en el último lustro y, a partir de hoy, el segundo mejor del mundo. Estuvo a punto de vencer a uno de los mejores conjuntos de la historia del fútbol mundial, con una desventaja enorme desde el presupuesto y, por supuesto, desde la jerarquía individual. Los hombres de Sabella ya habían demostrado que no se rinden nunca cuando ganaron la Copa Libertadores contra el Cruzeiro de Brasil en el estadio Mineirao, con 60 mil personas en contra, y se convirtieron en los mejores de América luego de 39 años.

Lo cierto, más allá del resultado final, es que, en este 2009, ambos ya pasaron a la historia del fútbol mundial. El Pincha, por ser campeón de su continente y por darle batalla a este imparable e histórico Barcelona, al que estuvo a sólo tres minutos de derrotar. Los de Guardiola, por ganar seis campeonatos en un año, por poner a tantos jugadores surgidos de la "cantera", por ser el mejor del mundo y, especialmente, por desplegar un fútbol exquisito y pocas veces visto que fascina a propios y extraños.

La Furia fue Argentina; el buen fútbol, España



La derrota de la Selección Argentina frente a España en Madrid desnudó las grandes diferencias entre un equipo y otro, pese a que el conjunto de Diego Maradona sólo perdió 2 a 1 con un gol de Xabi Alonso de penal a cinco minutos del final. El mediocampista del Real Madrid ya había hecho el primero, mientras que Lionel Messi marcó para Argentina, también desde los doce pasos. El momento actual de ambas selecciones es muy diferente y quedó clarísimo en el amistoso del sábado en el Vicente Calderón, el estadio del Atlético Madrid.

En el primer tiempo, el campeón de Europa dominó a voluntad, tuvo el control del partido, manejó la pelota fiel a su estilo mostrado en los últimos tres años y se fue al descanso en ventaja 1 a 0. Pese a no crear numerosas situaciones claras de gol, los dirigidos por Vicente del Bosque se impusieron notablemente en el mediocampo a través de la gran capacidad técnica de los volantes. Todo eso llevó a que Argentina no tuviera casi nunca la pelota y, por lo tanto, no inquietara a Iker Casillas, excepto una muy clara que Ángel Di María, quien entró solo al área con pelota dominada, la quiso picar por arriba del arquero y remató por encima del travesaño.

El complemento fue un poco más parejo, aunque dio la sensación de que el local, por momentos, reguló. El bicampeón mundial llegó al empate por una ingenuidad compartida entre Casillas y su defensa. En esa jugada, Maxi Rodríguez, en su única aparición importante en el encuentro, robó el balón, llegó hasta el fondo de la cancha y, cuando iba a tirar el centro atrás, le hicieron un claro penal que Messi cambió por gol. Una evidencia de esa relajación de los españoles se dio en los cambios que hizo Del Bosque: sacó, entre otros, a Andrés Iniesta y a Casillas, que llegó al centenar de cotejos en su Selección y se fue ovacionado.

En la agonía del partido, Martín Demichelis metió la mano dentro del área innecesariamente y el árbitro irlandés Allan Kelly, de muy flojo rendimiento, acertó al cobrar el segundo penal de la noche española. Xabi Alonso estampó el 2 a 1 y sentenció el justo triunfo del dueño de casa. De esta manera, Argentina confirmó que hoy está muy lejos del nivel que es capaz de tener y que deberá mejorar muchísimo si quiere ser protagonista serio del próximo Mundial, en Sudáfrica.

Esta vez, "La Furia", como se calificó históricamente a la Selección ibérica por la rudeza de sus jugadores, estuvo del lado sudamericano, que cortó el juego permanentemente con infracciones sin sentido, incluso dos penales que el juez Kelly ignoró. Argentina dispone del mejor jugador del planeta en este momento, Lionel Messi, pero no sabe jugar para que el rosarino se luzca y haga la diferencia en los últimos metros, como lo hace en el Barcelona. Maradona trata de defenderlo constantemente con sus declaraciones, pero hasta él mismo, aunque nunca lo hará, diría una de sus frases conocidas: "Si tenemos al mejor del mundo y no lo sabemos aprovechar, se nos está escapando la tortuga". Ojalá eso se revierta a mediados del año que viene, en tierras africanas. Por ahora, soñar con la imagen del capitán Javier Mascherano levantando la Copa del Mundo suena más a una quimera que a un escenario posible.