La España del tiki tiki ya está en los cuartos de final... ¿y ahora quién la frena?

Juego asociado, toques, posesión casi continua de la pelota, dominio sobre el contrario, imposición del juego más conveniente, algunos lujos, varias llegadas al arco rival por partido. La España dirigida por Vicente Del Bosque tiene todo lo que a cualquier equipo de fútbol le gustaría tener, pero que muy pocos consiguen. Derrotó 1 a 0 a Portugal con el gol de David Villa y ya está entre los ocho mejores equipos del mundo. Después de tropezar en el debut, donde cayó 1 a 0 contra Suiza en un verdadero milagro futbolístico, el campeón de Europa es, junto a Argentina, Brasil y Holanda, uno de los que mejor juego desplegó hasta aquí en Sudáfrica.

Más allá de algunas críticas que recibe porque algunos dicen que juega al "fútbol sin arcos", el conjunto español sigue llevando un apodo que, en realidad, tiene muy poco que ver con su actualidad pero que sí se relaciona mucho con su pasado. "La Furia" se le suele decir, aunque de eso ya le queda poco y ahora privilegia el hecho de imponerse al rival desde el manejo del balón y no desde la fuerza que, por lo visto, mucho resultado no le dio porque nunca superó los cuartos de final en un Mundial. Ahora intentará sacarse ese estigma de encima cuando enfrente en esa instancia a Paraguay, que derrotó a Japón por penales luego de igualar sin goles y se metió entre los ocho mejores por primera vez en su historia.

A continuación, los resultados de los octavos de final:

Uruguay 2 (Luis Suárez -2-) - Corea del Sur 1 (Lee Chung Yong).
Ghana 2 (Prince Boateng y Asamoah Gyan) - Estados Unidos 1 (Landon Donovan de penal).
Argentina 3 (Carlos Tevez -2- y Gonzalo Higuaín) - México 1 (Javier Hernández).
Alemania 4 (Thomas Müller -2-, Lukas Podolski, Miroslav Klose) - Inglaterra 1 (Matthew Upson).
Brasil 3 (Juan, Luis Fabiano, Robinho) - Chile 0.
Holanda 2 (Arjen Robben, Wesley Sneijder) - Eslovaquia 1 (Robert Vittek de penal).
Paraguay 0 - Japón 0 (ganó Paraguay 5-3 en los penales).
España 1 (David Villa) - Portugal 0.

Los cuartos de final, con los horarios de Argentina:

BRASIL - HOLANDA
Viernes 2 de julio - 11 hs. - Puerto Elizabeth.

URUGUAY - GHANA
Viernes 2 de julio - 15:30 hs. - Johannesburgo.

ARGENTINA - ALEMANIA
Sábado 3 de julio - 11 hs. - Ciudad del Cabo.

ESPAÑA - PARAGUAY
Sábado 3 de julio - 15:30 hs. - Johannesburgo.

Argentina no jugó bien, pero está entre las ocho mejores del mundo y su ilusión se agiganta


Muchos aspectos para analizar dejó la victoria de Argentina 3 a 1 sobre México en los octavos de final de este Mundial de Sudáfrica. En los primeros 20 minutos, el equipo de Diego Maradona arrancó impreciso, como desconcertado contra un rival que salió a jugarle de igual a igual y que, incluso, lo hizo pasar un par de sustos en ese lapso, especialmente con dos tiros de afuera del área de Carlos Salcido y de Andrés Guardado que salieron muy cerca del arco de Sergio Romero (es más, el primer remate dio en el travesaño).

A partir del gol en clarísima posición adelantada de Carlos Tevez a los 25 minutos, el equipo se tranquilizó al mismo tiempo que los mexicanos se desesperaron. En ese instante de desconcentración del Tri por el increíble gol que le habían cobrado a la Albiceleste, Gonzalo Higuaín aprovechó un horror defensivo del conjunto de Javier Aguirre y estampó el 2 a 0, en una definición muy similar a la que hizo en un River 3 - Boca 1 en el Monumental.

El complemento fue, sin dudas, lo peor de Argentina en esta Copa del Mundo. Más allá de la estupenda definición de Tevez desde afuera del área que le dio el 3 a 0 a los seis minutos, el bicamepón mundial se retrasó demasiado y le dejó el campo y la pelota al rival, que llegó al descuento a través de un gran gesto técnico y mejor disparo de Javier Hernández, un joven muy interesante y con muchísimo futuro.

Para vencer a Alemania en cuartos de final el sábado a las 11, hora argentina, y meterse entre los cuatro mejores del mundo después de 20 años, el equipo de Maradona deberá mejorar mucho. Con cuatro centrales en el fondo gana seguridad defensiva pero sigue teniendo flojas actuaciones Martín Demichelis. Quizás la única explicación para que el primer marcador central conserve su lugar entre los 11 sea que conoce perfectamente los movimientos de los alemanes, a quienes enfrenta todos los fines de semana en la Bundesliga.

El resto de la defensa, con un Nicolás Otamendi en un nivel muy alto como lateral por derecha, más la presencia de Nicolás Burdisso como segundo marcador central y Gabriel Heinze como lateral izquierdo, tiene un rendimiento bueno y parece inamovible, más allá de la recuperación física de Walter Samuel. Los tres delanteros también van a mantener sus lugares, excepto que haya alguna lesión. Contra México, los goles de la figura de la cancha, Tevez, más la impecable definición de Higuaín hacen que Diego no tenga que cambiar. El que no tuvo un gran encuentro fue Lionel Messi, demasiado tirado atrás y con apenas chispazos de su talento. Por ahora alcanza, pero se lo vio muy fastidioso y lejos del balón en el segundo tiempo.

El sector que más preocupa de cara al cotejo contra Alemania es el mediocampo. El único de esa zona que está jugando muy bien es el capitán Javier Mascherano. En los costados, con Maximiliano Rodríguez y Ángel Dí María intrascendentes, Maradona debería hacer modificaciones. Ni el ex Newell´s ni el ex Rosario Central aportaron demasiado en ningún aspecto y sus presencias como titulares contra los teutones están en duda. En el banco esperan su oportunidad Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez. No debiera extrañar que ambos jueguen de arranque el sábado en Ciudad del Cabo, donde la Selección de Diego intentará tomarse revancha del que, de local y en la misma instancia, fue el verdugo en el último Mundial.

Argentina ya está en los octavos de final y la película de Palermo parece no tener fin


Le hizo un gol "en mulettas" a River para eliminarlo de la Copa Libertadores en un Superclásico después de seis meses inactivo por una rotura de ligamentos, se le cayó un cartel de publicidad en la rodilla y otra vez sufrió la misma lesión, le convirtió dos goles al Real Madrid y le dio otra Copa Intercontinental a Boca, marcó un tanto de mitad de cancha con el pie y otro desde esa distancia ¡con la cabeza!, metió un penal pateado con las dos piernas al mismo tiempo, anotó dos goles apenas días después de que uno de sus hijos quedara a las puertas de un nacimiento que nunca llegó y lloró esa tarde en pleno partido, se metió en la historia grande del fútbol argentino a nivel clubes, superando a Francisco Varallo como máximo goleador en la historia de Boca. Todo eso no es una película, es una realidad en la carrera de Martín Palermo. Pero hay más...

Vistiendo la camiseta de la Selección Argentina, erró tres penales el mismo partido en la Copa América. Hace poco, en octubre del año pasado, hizo el gol de la clasificación del equipo de Diego Maradona agónicamente, bajo la lluvia que caía en el Monumental, en posición adelantada. Ahora, como si todo lo anterior fuera poco, debutó en un Mundial con 36 años y 277 días y diez minutos le alcanzaron para darle un nuevo pase a la red y quedar en la historia otra vez: es el debutante más veterano en un Mundial, el goleador más viejo de su Seleccionado en la historia en la Copa del Mundo (superó a su ahora DT) y, además, es el primer jugador de Boca que anota en el campeonato más importante desde que Mario Evaristo lo hiciera en Uruguay 1930.

Es verdaderamente de ficción la trayectoria de Palermo, quien liquidó el encuentro en el que Argentina venció 2 a 0 a Grecia, con el otro gol marcado por Martín Demichelis. Así, la Albiceleste pasó a los octavos de final, donde enfrentará otra vez a México, idéntico rival al que derrotó en la Copa del Mundo anterior, en la misma instancia. El equipo de Maradona fue muy superior a un oponente flojísimo, a pesar de que recién abrió el marcador a quince minutos del final, a través de una pelota parada, situación gracias a la que empezó en ventaja en todos los encuentros de la primera ronda.

Sin demasiados sustos, el equipo con siete suplentes que puso el entrenador contra los helénicos ganó merecidamente y, de paso, les dio descanso a los habituales titulares. Con Mario Bolatti, Clemente Rodríguez y Nicolás Burdisso como los más destacados, más una última media hora muy buena de Lionel Messi, que aprovechó en ese momento el desgaste de sus marcadores que lo maltrataron siempre y remató al arco en la previa al gol de Palermo, el bicampeón mundial ya piensa en lo que viene. Por ahora, está nuevamente entre los 16 mejores del planeta y chocará contra México el domingo a las 15:30, hora argentina, en Johannesburgo, en busca del pasaje a los cuartos de final.

Si es por la lógica, la Albiceleste está dos goles arriba de los aztecas y no debería tener mayores problemas, pero esto es fútbol. Y no siempre, en este deporte, dos más dos es cuatro. En Alemania, Maximiliano Rodríguez clavó aquel zurdazo, en el alargue, que lo clasificó al conjunto de José Pekerman a los cuartos. Ahora, de la mano de Maradona desde el banco y de Messi dentro de la cancha, Argentina aspira a que haya otra victoria frente a los mexicanos. Claro, con un desenlace diferente en el torneo que tenga sólo tres palabras: campeón del mundo.

Argentina aplastó 4 a 1 a Corea del Sur y, hasta ahora, es el mejor equipo del Mundial


Goles, lujos, gambetas, toque asociado. En definitiva, fútbol. Eso es lo que desplegó Argentina en la goleada 4 a 1 contra Corea del Sur en el segundo partido de la primera fase, en un grupo B que lo tiene como único líder. Gracias a los tres tantos de Gonzalo Higuaín y a uno en contra de Chu Young Park, el equipo de Diego Maradona se llevó los tres puntos que casi lo clasifican a los octavos de final, excepto que ocurra un milagro futbolístico en la tercera jornada. El descuento de los asiáticos fue sobre el final del primer tiempo, gracias a un error de Martín Demichelis en defensa, aprovechado por Chung Yong Lee, quien le dio el 1-2 a su Selección.

En el segundo tiempo, Corea no tuvo ideas para ir a buscar el empate y el bicampeón mundial aprovechó un muy buen ingreso de Sergio Agüero a 15 minutos del final para liquidar el partido. Más allá de que dominó ampliamente el trámite y de que la diferencia de tres goles fue justa, la albiceleste sigue teniendo aspectos para corregir. La posición de Jonás Gutiérrez como lateral derecho no termina de cerrar y el equipo sigue teniendo algunas dudas por ese sector. Por ahora no se notan demasiado porque hay rivales flojísimos en la ronda inicial, pero en los cruces mano a mano a partir de octavos de final pueden costarle caro. Además del error-horror de Demichelis en el gol de los surcoreanos, el defensor del Bayern Münich volvió a mostrar un bajo nivel. La correcta entrada de Nicolás Burdisso abre una duda para el entrenador en el puesto de primer marcador central.

El problema para Diego es que se lesionó Walter Samuel y entonces Burdisso iría de segundo central en reemplazo del hombre del Inter, quien tiene una contractura que, en principio, no le impediría jugar en el casi seguro cruce de octavos de final que, por ahora, sería contra México. Obviamente, al Muro no lo van a arriesgar frente a Grecia, en el último cotejo de la primera rueda. Además, tanto Sergio Romero como Gabriel Heinze siguen muy firmes, el primero desde el arco y el segundo desde el lateral izquierdo. Con respecto al debut frente a Nigeria, levantaron un poco el nivel Gutiérrez y Ángel Di María. Igualmente, ninguno de los dos hizo un gran partido. Quizás la entrada de Maximiliano Rodríguez aportó mucho para la mejora de Jonás, ya que le dio ese ida y vuelta por la derecha que Juan Sebastián Verón no siente. Por eso, quedan dudas acerca de quién será el volante por la derecha contra Grecia. Como número "5" clásico, Javier Mascherano hizo lo de siempre: corrió mucho, quitó y les entregó la pelota "limpia" a sus compañeros.

Adelante, los tres estuvieron muy afilados. Además de la tripleta de un muy preciso Higuaín, Lionel Messi mostró los destellos habituales y participó en los cuatro goles argentinos, jugando más de enganche que de delantero para abastecer al punta del Real Madrid. Otra vez, Carlos Tevez jugó bien, se tiró atrás cuando el equipo lo necesitó y tuvo un par de situaciones que no supo aprovechar. El ex delantero de Boca sigue con un muy pobre promedio de gol en su Selección pero contra Corea jugó un muy buen encuentro y, una vez más, fue muy solidario con sus compañeros a la hora del sacrificio. De cualquier manera, ¿está bien que un delantero de raza como Tevez marque más de lo que juegue? ¿O sería más productivo en los últimos metros, como lo hizo en Boca y en el Corinthians de Brasil, donde se cansó de hacer goles jugando más arriba?

En fin, Argentina volvió a ser Argentina. Con un equipo muy ofensivo, con un juego vistoso y llegadas importantes al arco rival, con goles muy lindos como el último y, por qué no, con algunos desacoples en defensa típicos de un conjunto que va mucho al ataque y suele desordenarse atrás. Con todo eso más el mejor jugador del mundo afilado, Messi, el equipo de Maradona sueña con levantar la Copa del Mundo por tercera vez en su riquísima historia. ¿Podrá? Debe ajustar algunos detalles defensivos, pero la base está. Por lo pronto, la tercera escala hacia la gloria se llama Grecia.

Además del triunfo en el debut, Argentina tiene otro motivo para ilusionarse: apareció Messi


Picante, desequilibrante, atrevido, gambeteador, participativo, influyente, decisivo en el juego. Así se lo vio a Lionel Messi en el debut de Argentina en el Mundial de Sudáfrica, parecido a lo que hace en el Barcelona. El mejor jugador del mundo hizo de todo aunque le faltó lo más importante: concretar las cuatro situaciones de gol que tuvo. Un detalle no menor, especialmente cuando enfrente haya rivales mucho más fuertes que esta débil Nigeria. Lo que no lograron Messi ni Gonzalo Higuaín -que tuvo tres clarísimas y las falló-, sí lo hizo Gabriel Heinze, quien con un cabezazo espectacular tras un centro preciso de Juan Sebastián Verón en un corner desde la derecha, puso el 1 a 0 definitivo cuando sólo iban seis minutos del primer tiempo.

Como indicaba la lógica, por la categoría de los jugadores, el equipo de Diego Maradona fue claramente superior a los africanos, aunque terminó sufriendo por la impericia de los delanteros a la hora de la concreción. A la misma altura de la importancia de los tres puntos en el primer partido estuvo la brillante actuación de Messi, que jugó su mejor partido con la camiseta argentina. Fue el eje de todas las jugadas de peligro de la Albiceleste, que fueron no menos de diez. Con gambetas increíbles, buenas asistencias y remates de media distancia hizo lucir al arquero Vincent Enyeama, la gran figura del encuentro.

Más allá de la justicia de una victoria que tendría que haber sido más holgada y sin sufrimiento, quedan varios aspectos a mejorar. No se entienden muy bien las posiciones de Jonás Gutiérrez y de Ángel Di María, los dos encargados de hacer ese incansable ida y vuelta por los costados. El jugador del Nwecastle inglés debe cubrir una exagerada cantidad de metros por la banda derecha y en algunas jugadas de ataque de los africanos fue superado por su sector. Quedó a mitad de camino varias veces y eso podría haber complicado seriamente al equipo. Por el lateral izquierdo, Di María está obligado a correr y a marcar demasiado y se pierde en esa función, dado que las enormes condiciones técnicas del zurdo son casi inútiles si se ocupa más de marcar que de llegar vacío al arco rival.

Con ese déficit por los laterales, muchas veces el bicampeón mundial se vio desbordado por un equipo bastante flojo. Igualmente, el arquero Sergio Romero no tuvo demasiado trabajo, aunque se lo notó muy seguro en sus pocas intervenciones. En el fondo, el mejor fue Heinze que, además del gol, mostró firmeza en su posición de lateral izquierdo. Walter Samuel también tuvo un encuentro impecable, excepto por una pelota que perdió en forma insólita a la salida y que casi cuesta un gol de Nigeria en el amanecer del partido. El de tarea más pobre del fondo fue Martín Demichelis, quien salió a cortar a destiempo tres o cuatro veces y no brindó la seguridad habitual en él.

El doble cinco de Javier Mascherano y Verón estuvo correcto, aunque el hombre del Liverpool jugó mejor que el de Estudiantes, quien estuvo impreciso en algunos pases fáciles que no suele errar. En cambio, el capitán fue, después de Messi, el mejor futbolista del conjunto de Maradona, cortando y distribuyendo correctamente en el centro de la cancha. La actuación del otro delantero, Carlos Tevez, fue aceptable. Si bien no tuvo chances claras de gol, se tiró más atrás y colaboró con los mediocampistas en la marca, además de dar dos buenas asistencias que Higuaín ni Messi supieron aprovechar.

En síntesis, el trabajo argentino fue aceptable para ser un debut en una Copa del Mundo, a la que clasificó jugando bastante mal. A partir de ahora, habrá que corregir varios temas ya destacados, pero siempre es mucho más fácil hacerlo con los tres puntos en el bolsillo. En su segundo cotejo, Argentina enfrentará a Corea del Sur el jueves a las 8:30, hora argentina. Con Demichelis un poco más firme, con con un trabajo más aceitado en los costados, con un Verón -que está en duda por una mialgia- más preciso, con Higuaín más fino en los últimos metros y, especialmente, con un Messi tan brillante como el del compromiso inicial, todos los futboleros albicelestes pueden soñar tranquilos con un hermoso dejavú de Maradona levantando la Copa como en 1986. Sólo resta esperar a que los días y a que los encuentros pasen...

Además, los otros partidos de la primera fase terminaron así:

Grupo A: Sudáfrica 1 (Siphiwe Tshabalala) - México 1 (Rafael Márquez); Francia 0 - Uruguay 0.
Grupo B: Corea del Sur 2 (Lee Jung Soo y Park Ji Sung) - Grecia 0.
Grupo C: Inglaterra 1 (Steven Gerrard) - Estados Unidos 1 (Clint Dempsey); Eslovenia 1 (Robert Koren) - Argelia 0.
Grupo D: Alemania 4 (Lukas Podolski, Miroslav Klose, Thomas Müller y Cacau) - Australia 0; Ghana 1 (Asamoah Gyan de penal) - Serbia 0.